TAL CUAL

GALLERA. En medio de las noticias de que el alcalde del pueblo y el dueño de la gallera más famosa del país son procesados por cargos como blanqueo de capitales y narcotráfico, como parte de la operación Lava Gallo fase 1 –corrijo, “El Gallero”–, los hijos de la villa heroica que se sacudieron del yugo español reciben otro balde de agua fría: el carismático cura monagrillero asignado al pueblo de Rufina Alfaro, Pablo Hernández, anuncia públicamente que deja los hábitos. Esa es la libertad de elegir caminos.

IGUALITOS. Dicen los dirigentes del PRD que se ha hecho un “show mediático” con el alcalde de Los Santos, Eudocio Pérez. Señores, las acusaciones que se le hacen al funcionario separado de su cargo no son para tomarlas a la ligera, especialmente si se trata del primer subsecretario del partido más grande del país. Eso es noticia en cualquier país medianamente democrático. Está bien que sus abogados hagan su trabajo, pero que la dirigencia cierre filas a ciegas nos recuerda lo que hace CD con Ricardo Martinelli, detenido en Miami.

¿EN SERIO, POPI? Una arista inesperada de este caso ha salido por los lados del gobernante Partido Panameñista. José Luis Varela presentó ayer una denuncia en Chitré, para que las autoridades judiciales investiguen “infundios” que lo involucran con la operación “El Gallero”. Popi prometió $5 mil de recompensa a quien identifique al autor de la nota de voz que se divulgó en las redes sociales y $10 mil si esa persona le dice quién está detrás del mensaje.

MIMITO, LIBRE. A propósito de CD, ayer salió de la cárcel el candidato presidencial de este partido en 2014, José Domingo Arias. Ahora Mimito no podrá salir del país sin autorización de la Fiscalía Especial Anticorrupción, que lo investiga por el supuesto pago de coimas de Odebrecht. Ahora podrá votar en las elecciones internas de su partido para escoger convencionales el próximo 15 de octubre.

PEDIGÜEÑOS. Que algunos diputados pidan puestos, becas y otros beneficios a los funcionarios responsables de diversas instituciones del Estado no es ninguna novedad. Les molesta, por supuesto, que en la Autoridad del Canal no sea tan fácil. El problema es que muchos ceden ante sus presiones. Si por ellos fuera, el Canal bien podría seguir el ejemplo de Pdvsa en Venezuela.

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