TAL CUAL

SABROSURA. Nuestro elocuente presidente Juan Carlos Varela dijo ayer en Darién que sobre las designaciones se podía hablar después, que había que dejar a la gente “gozar su Carnaval”. Guaro y campana pal pueblo. Esos son los líderes que valen la pena. Primero la fiesta y luego vemos. Quizás es que quiere utilizar las reflexiones de Semana Santa para decidir a los próximos candidatos.

MANO DE OBRA. En la isla de Coiba hay movimientos de cemento. Resulta que están restaurando la cárcel, aunque el propósito aún es desconocido. Lo curioso es cuál es la mano de obra detrás de las obras: el Servicio de Protección Institucional (SPI). A ver si aprovechan esa faceta y porfa arreglan un par de calles de la ciudad o si construyen un parque en algún lote baldío. Gracias.

CONTACTO. Alguien que le pase el contacto de un ingeniero de sonido a Juan Carlos Navarro, que la voz en sus comerciales suena como si la hubiese grabado escondido debajo de unas escaleras.

YANKEES GO HOME. El martes pasado apareció la realeza eclesiástica panameña criticando la opinión consultiva de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre otorgar igualdad de derechos a todas las personas sin importar su orientación sexual. Uno de sus argumentos fue que acoger esa valoración va en contra de la soberanía del país. Muy lógico lo de no acatar cosas de afuera, ya que el papa es de Monagrillo y el Vaticano está en Chimán.

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