Tal Cual

CIRCO. Desde ayer, Riccardo Francolini es columnista de un diario de su tocayo Martinelli. Ya lo veremos gritando, cuando lo llamen a responder por sus tropelías: “Soy periodista”, “Me quieren callar”. “Atentado a la libertad de expresión”. Y, por supuesto, habrá coro: el digital (del call center) y los usual suspects.

‘TOP SIX’. En su columna pone en la misma lista de “líderes” a Arosemena, Porras, Arnulfo, Torrijos, Pérez Balladares y Martinelli. Los nuevos integrantes de la lista son un reflejo de sus retorcidos valores.

ABSURDO. Francolini parece desconocer que durante el mandato de Torrijos hubo el mayor número de desaparecidos y víctimas de toda la dictadura militar. Parece haber olvidado que fue por no meter preso a El Toro que Martinelli sacó a Ana Matilde de su puesto. También se le olvidó que El Toro repetía todo el tiempo: “Soy víctima de persecución política” por parte de Martinelli. Y sobre su “maestro”, basta decir que ni Noriega enfrentó tantos procesos judiciales. En lo que sí se parecen es que ambos corrieron y disfrutaron de la hospitalidad del gobierno federal de Estados Unidos.

CONFUSIA. Una crisis de bipolaridad parece estar afectando ciertos tronos. La diputada presidenta emitió un comunicado para “aclarar” que ella no ha demandado la Ley de Transparencia, desconociendo así la advertencia de inconstitucionalidad que ella misma promovió ante la Corte Suprema, en contra de dicha norma. Insiste Ábrego en que la Ley de Transparencia “no está siendo atacada ni demandada por esta institución”. No estaría mal un curso de lectura rápida comprensiva, a ver si Ábrego entiende de una vez el alcance y gravedad de sus propios actos.

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