Tal Cual

‘HOME RUN’. Parece que las cifras de la investigación sobre Pandeportes atrajeron la atención de Leo Alvarado, director de la televisora estatal SER TV, quien reveló sus aspiraciones de dirigir la Fedebeis. Él ya fue directivo de esa federación deportiva junto a Franz Wever, así que quizás sepa por dónde batea la langosta. Además, su experiencia como jefe de comunicación del Municipio de Panamá en la administración de Bosco Vallarino seguramente le ayudará a informar lo que hagan allí, aunque todavía los panameños estamos tratando de descifrar si lo que “comunicó” su exjefe fue que en el sobre había dinero o unas fotos o unos tiquetes de una pésima obra de teatro.

DOBLE SOMBRERO. El Tribunal Electoral puede ser muy bueno encontrando salidas elegantes en la ley. Pero eso, de ninguna manera debe ser una razón para que pasen por tontos. En todo este tiempo, el alcalde José Blandón ha mantenido una cuenta en Twitter para comunicarse con los ciudadanos del distrito de Panamá. Pero cuando estaba en licencia y hacía campaña en las primarias del Panameñista, usaba esa misma cuenta para fines partidistas. Ahora que es candidato presidencial y se acabó la licencia, la cuenta recuperó su connotación alcaldicia. Señores magistrados, dejen de estar mirando para otro lado y hagan que esto funcione como debe ser, antes de que se les salga de las manos.

BUMERÁN. Es interesante lo que ha ocurrido con Alexis Bethancourt. De un plumazo, el presidente Varela lo reemplazó como ministro de Seguridad, poniendo al frente de la entidad a quien hasta ahora había sido su viceministro. Como Bethacourt regresó ahora al cargo que anteriormente ocupaba en la fuerza pública, su jefe será quien hasta hace poco era su subordinado. Y como viceministro fue designado Omar Pinzón, el ex jefe policial que era parte del comité a cargo de la organización, logística y seguridad de la JMJ. Dios nos coja confesados, nunca mejor dicho…

¿PATRIOTISMO? Hay funcionarios determinados a probar su fervor a toda costa. Desde comunicados que dicen lo contrario de lo que demuestran con sus acciones hasta repartir banderitas y el repentino gusto por la comida criolla chorrillera. Señor presidente, comerse una hojaldra después de la romería en el cementerio no convencerá a nadie, pero sí lo hará más transparencia y oportuna rendición de cuentas al país.

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