Tal Cual

EL QUE CALLA...El candidato presidencial de CD, Rómulo Roux, dijo a principios de semana que desconocía los detalles del incidente en el que simpatizantes –o más bien, los secuaces– de su copartidaria Yanibel Ábrego ultrajaron a un reportero del sitio digital Claramente. ¿Ya obtuvo los detalles? ¿O es que se hace sordo y ciego para evitar condenar este acto criminal de simpatizantes de CD? El silencio es ensordecedor.

SIN MIEDO. Y, a propósito, en el Podcast sin Nombre, Mauricio Valenzuela, el apaleado de Claramente, hizo gala de la información que maneja de la campaña de Billetito Ábrego. Dice que es la gente de su campaña electoral la que le pasa la agenda, el lugar, día y hora de sus escondidas donaciones. La próxima actividad de la diputada YY es la celebración de su cumpleaños , al que solo se podrá entrar portando un cintillo. Seguramente lo estará poniendo el gorila boxeador, para evitar a los indeseados, como el espía Valenzuela.

DEPÓSITO DE COMESTIBLES. En el “buen gobierno de Nito” no faltan las trifulcas. Enrique Athanasiadis le propinó –durante la cabalgata de David–un gancho al estómago a su copartidario Benicio Robinson cuando un grupo de jinetes perredianos, simpatizantes de su hija diputada, le gritaba traidor. No debió dolerle nada porque su gente y Robinson lo negaron todo. ¿A quién se le cree? Por ahora pierde la versión del hombre de los bates.

PALABRAS, PALABRAS, PALABRAS... El panameñista José Isabel Blandón promete reducir el número de diputados de 71 a 50. Bien, pero para eso se necesita reformar la Constitución, que a estas alturas depende muy poco de él.

GOLPE BAJO. Al diputado y candidato a alcalde de San Miguelito por CD, Héctor Valdés Carrasquilla, le ha hecho muy poca gracia la carta en la que Ricardo Martinelli pide apoyar al actual alcalde de ese distrito, Gerald Cumberbatch, quien aspira a la reelección por el Partido Panameñista y por la libre postulación. Valdés Carrasquilla será aficionado al boxeo, pero ya no pega una.

SIN DEFENSA. Los apagones y las fluctuaciones eléctricas en la ciudad de las eólicas y otras partes del interior son tan frecuentes que ya hay hasta tolerancia por esta situación, una costumbre impuesta por la compañía distribuidora de energía –que es la que causa las afectaciones– y la Autoridad de los Servicios Públicos –que es el invitado de piedra– en el fiesto de la oscuridad. Pareciera que la ASEP necesita de una autoridad superior para ponerla a trabajar.

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