Tal Cual

ALEGATO. En el debate presidencial del pasado miércoles, al panameñista José Blandón le preguntaron por qué, como alcalde del distrito de Panamá, otorgó contratos millonarios a Odebrecht, si ya la empresa había confesado la comisión de varios delitos y sus principales ejecutivos estaban encarcelados. “El problema no es contratar con una empresa; es recibir coimas”, respondió. Entonces, ¿sí es bueno contratar a delincuentes? ¿Acaso no hay más constructoras en este país?

MEMORIAS. Hay que darle crédito a los seguidores de Nito Cortizo porque tienen las redes sociales llenas de imágenes e información actualizada de la campaña y de los candidatos perredosos. Hace cinco años también fue así: inundaron el país con propaganda... y perdieron.

LLORADERA. Los conductores de los buses piratas se fueron a quejar a la ATTT porque a sus vehículos se los están llevando con grúa y a ellos los están multando en los operativos que realiza la institución. Esta gente no aprende. La ATTT ni siquiera hizo un operativo sorpresa: lo anunció con bombos y platillos en medios de comunicación y redes sociales. Y, ni así, los piratas se escondieron. La situación es tan patética, que por una vez aquí vamos a parafrasear a Chello Gálvez: “a llorar al cementerio”.

SANTO NO ES. El diputado panameñista Carlos Santana, cuya candidatura a la reelección fue declarada ilegal, dijo que no le hará caso al fallo. Que va porque va. Habrá que ver cómo impide que se ejecute la decisión del Juzgado Tercero Electoral, que ordenó que su nombre y el de su suplente fueran retirados de las papeletas de votación. Santana dice que está acostumbrado a que la “gente corrupta” le quiera arrebatar la curul. Parece mentira que lo diga él, que en 2004 perdió ese espacio, fue condenado e inhabilitado por mal uso de recursos del Estado.

DOBLETE. Ahora, gracias a las impugnaciones rechazadas y al fallo del Juzgado Quinto Electoral, sabemos que Ricardo Martinelli aparece en dos padrones electorales distintos: el del distrito de Panamá, circuito 8-8, corregimiento de San Francisco, y el de ciudadanos privados de libertad del centro penitenciario El Renacer. Si lo hubieran dejado más tiempo en Miami, capaz habría aparecido también en el del condado Dade.

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