Tal Cual

CHIFEO. El diputado Roberto Ábrego, que preside la Comisión de Credenciales, no ha incluido en la agenda la discusión del proyecto de ley que reforma el reglamento interno de la Asamblea. Cuándo entenderán que les pagan para que atiendan sus responsabilidades legislativas, y no para comer chicheme o bollo, o interrumpir la participación de los demás.

DOBLETE. En un país donde el desempleo afecta a poco más del 6% de la clase trabajadora, hay quienes disfrutan el pluriempleo. Alexis Ayala, suplente del diputado perredista Raúl Pineda, es el nuevo jefe de Recursos Humanos de Etesa. ¿Este es el que va a seleccionar al personal que garantizará la transmisión de energía en la red nacional? Si ejerce los dos puestos, ¿cuál de los dos salarios cobrará?

TRANSPARENCIA. A propósito de nombramientos, ¿dónde están las hojas de vida de Guillermo Torres y Luz Amalia González, a quienes el Ejecutivo designó director y subdirectora del Idaan, respectivamente? ¿Acaso sus principales cualidades es que son hermanos del diputado Ricardo Torres y del secretario general del PRD, Pedro Miguel González? Si se incrementen los cortes de agua y empeora la prestación del servicio, no pregunten por qué.

TUMBE. Al letrero del aeropuerto de Tocumen le faltan como tres letras. La culpa es de un vendaval, y no de la diputada Kayra Harding, quien quería que a la terminal le pusieran un cartel con el nombre de Omar Torrijos. Por cierto, Harding anunció que el próximo lunes retirará dicho anteproyecto, porque “tiene más oposición que aceptación”. Esta gente, cuando quiere, escucha y recapacita.

SHOW. Una de las primeras actuaciones de los recién juramentados diputados panameños en el Parlacen, fue acudir a una cita con el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega. El propósito de la reunión fue “analizar La Paz en la región”, con Ortega -nada menos…- como referente. ¿A estos papelones se van a prestar, cada vez que representen al país en el extranjero? Hay que hacer muchísima docencia con esta bancada.

BAILOTEO. Martinelli volvió a compartir fotos de sus parrandas y brincos. Pero esta vez no fue en la casa club con los mariachis, sino en el restaurante En La Fonda, con una murga. Aquello parecía una escena extraída de la película Colegio de Animales.

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