Tal Cual

PLATA PARA FIESTAS. El diputado Julio Mendoza, oriundo de la provincia de Herrera, pretende instituir el enésimo patronato que crea la Asamblea Nacional, esta vez para el denominado Festival Nacional Montañero del Tambor y la Carreta, al que el Estado tendría que darle $25 mil todos los años. La imaginación de los diputados para resolver los problemas del país parece que gira en torno al guaro y al baile.

MÁS FIESTAS. Y por si fuera poco, los diputados Tito Rodríguez, Eric Broce y el presidente de la Asamblea Nacional, Marcos Castillero, también han hecho lo suyo en materia de fiestas. Ellos son los que crearon la iniciativa legislativa para instituir el Festival de la Carreta, el Violín y el Toro Suelto en Pedasí. El Estado tendrá que soltarle al festival un mínimo de $40 mil cada año. Solo falta que instituyan el festival del delincuente semi preso en Punta Coco.

VISA PARA UN SUEÑO. El diputado del PRD Jairo Bolota Salazar anda por Nueva York. Si algunos compañeros de bancada no tienen visa de ingreso a Estados Unidos, ese no es su problema.

CASTIGO. En Las Margaritas, estado mexicano de Chiapas, los residentes ataron a una camioneta al presidente del municipio y lo arrastraron por las calles, por no haber cumplido sus promesas de campaña. Gracias a Dios en Panamá no somos tan efervescentes, porque no alcanzaría ni el tren Panamá-Colón para amarrar a tanta gente.

PEP. Ayer, en una de sus emisoras, el expresidente Ricardo Martinelli se quejó porque quiere abrir una cuenta para una fundación, pero ningún banco le acepta el cheque. ¿Será que ya tienen su dossier?

EN LA SILLA CALIENTE. “Si Nito Cortizo fuera Arquesio Arias se separaría del cargo”, dijo ayer el presidente de la República. Para dejar aún más clara su posición, y de paso marcar la distancia con su copartidario, el Ministerio de la Presidencia hasta envió un comunicado al respecto. Bien por el Presidente; a ver ahora si los demás miembros del PRD, comenzando por su presidente Benicio Robinson, llaman a capítulo al diputado señalado.

SER O NO SER. Una cosa que nunca dijo el diputado Arquesio Arias en su conferencia de prensa es que todo era mentira. Que si era una conspiración, un ataque político; que si las supuestas víctimas eran parientes de un adversario político y cuanta cosa más se le ocurrió. Pero de inocencia, ni una sola palabra.

PROTESTA. Con todo esto del diputado, que no pretende separarse de su curul mientras dure la investigación a pesar de la seriedad de las acusaciones, se ha creado un movimiento para pedir su renuncia. Tendrán un tamborito de protesta mañana miércoles, a las 5:30 p.m., en el parque legislativo.

Edición Impresa

ENVÍOS POR EMAIL