Tal Cual

PRENDE MECHA. La diputada y vicepresidenta de la Asamblea, Zulay Rodríguez, anunció que el pleno legislativo aprobó el proyecto de ley 87, “que –según ella– penaliza la deuda con cárcel”. Pero no hay nada en dicho proyecto –que modifica un artículo del Código Penal relacionado con la dispensa sobre los delitos fiscales– que indique tal cosa. La evasión fiscal, como delito penal y precedente del blanqueo de capitales, se castiga con pena de prisión desde febrero pasado. No se sabe con qué propósito la diputada se expresa ante la opinión pública como si esta normativa se acabara de aprobar. Algunos, al ver a Chile arder, parece que están buscando su propio tanque de combustible…

DECORO. Al diputado y presidente de la Asamblea, Marcos Castillero, le hacen mucha gracia los comentarios de su colega Sergio Gálvez. El pasado lunes, mientras Gálvez despotricaba desde su curul contra el comunicador Edwin Cabrera, Castillero aplaudía y sonreía desde el podio, como si estuviese escuchando un chiste de Pepito. No se puede caer más bajo.

BOCOTA. El diputado colonense Jairo Bolota Salazar se quejó porque en la Asamblea “se ganaba mucha más plata antes que ahora”. ¿A qué se refiere Bolota? ¿Acaso no sabía que desde hace años los diputados ganan $7 mil mensuales? Entonces, ¿de qué plata está hablando?

BURLA. A propósito de salarios inmerecidos, la curul de Arquesio Arias sigue vacía. Aquí nos quieren hacer creer que el diputado está legislando desde su casa, elaborando anteproyectos de ley y atendiendo su correspondencia. Y al contralor Humbert solo falta que le saquen la lengua.

VENGANZA. Dicen por ahí que los virulentos ataques del búfalo contra Edwin Cabrera se deben a un comentario jocoso que hizo el comunicador sobre una eventual victoria del loco en las elecciones del 24. El comentario lo hizo en una reunión de periodistas con un grupo de diplomáticos, en la que estuvo presente el director de uno de los medios del exreo. No bien terminó el encuentro, cuando este se fue corriendo a contárselo a su jefe. El loco llamó a Cabrera para reprochárselo, y debido a que Cabrera le respondió mándalo a un muy, muy lejano lugar, la venganza llegó pronto desde el pleno. Hay que reconocer que en esta ocasión el loco no necesitó de un programa espía. Bastó el comadreo de su empleado.

ESTRATEGIA. La audiencia programada para estos días en el caso Criptex –empresa de Mayer Mizrachi– sufrió un retraso porque el jovencito cambió de abogado: contrató a Camachín, abogado del “dream team” de los pinchazos. Felicitaciones. Lograron su primer objetivo. ¿Qué viene después? ¿Persecusión política?

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