Cuentan que el origen de las telenovelas es la Cuba de antes de la revolución. Félix B. Caignet se hace famoso con su radionovela El derecho de nacer, que se convierte en lo que hoy es la telenovela. La televisión iberoamericana sería heredera de ese origen, y las telenovelas, sobre todo brasileñas, mexicanas y venezolanas, inundan las plantas televisoras con emisiones, capítulo a capítulo, lo que las convierte en un producto de exportación.
El tema es casi siempre el mismo. El amor de una pareja, las intrigas que surgen a su alrededor para impedirlo, un embarazo (a veces oculto), en ocasiones cárcel para los implicados y, al final, por supuesto, la feliz unión de los enamorados.
Parecería que la realidad supera la imaginación. Ahora se estrena “Gabriela” y el protagonista es el presidente boliviano Evo Morales. En el primer capítulo, un segundo protagonista –periodista– revela la existencia de una pareja de don Evo y, entonces, surge la tercera protagonista: Gabriela Zapata. Ella es la jefa de una empresa china que había firmado varios contratos con el Estado de don Evo, por más de 500 millones de dólares.
Resulta que todas estas informaciones salen a la luz pública pocos días antes del referendo propiciado por el presidente Morales para hacerle una reforma a la Constitución que le permitiera reelegirse nuevamente a la presidencia.
Don Evo admite una relación con doña Gabriela entre 2005 y 2007, de la cual nació un niño, pero este había fallecido. La trama se complica. Pues, surge otra protagonista, tía Pilar, quien declara que el niño está vivo, lo cual implica que Morales no lo conoció. No obstante, según las informaciones extraoficiales Morales tiene tres hijos con tres mujeres distintas.
Así, mientras la justicia boliviana detiene a doña Gabriela por cargos de lavado de dinero, malversación de fondos y abusos de influencia, sus abogados afirman que el niño está vivo.
Se celebra el referendo y el “no a la reelección” obtiene la victoria. Morales le echa la culpa de su derrota a una “guerra sucia” de la oposición y a las redes sociales. El presidente demanda a doña Gabriela para que presente al niño, a lo que la tía Pilar responde que solo lo hará ante la prensa internacional.
Doña Gabriela declara que está amenazada incluso de muerte. Pero don Evo dice que él “tiene el derecho a conocer a su hijo, acogerlo, a protegerlo, es mi obligación”. No se pierda los próximos capítulos.