CIUDADANÍA

La timidez de los honestos

Cuando leo en los diarios de comunicación social de diferentes países del mundo, divulgados por diversas televisoras locales y del extranjero, sobre los exabruptos expresados por gobernantes de turno, no puedo menos que preguntarme, ¿cuándo van a entender esas personas que sus comentarios y acciones, buenas y malas, repercuten en forma negativa o positiva, según sea el tema, en las relaciones de sus países con el resto del mundo?

No es lo mismo el comentario de un candidato al cargo más alto administrativo del gobierno que las expresiones del presidente de ese país. Cuando usted es candidato a un cargo de elección popular, lo que exprese servirá para calificarlo como persona apta para ocuparlo, según el criterio de los votantes.

Más cuando esas mismas y otras expresiones se dan como máxima autoridad en ejercicio del país, se convierten en lo que todo un país piensa y, por tanto, si usted no sabe distinguir entre el comportamiento de un candidato y el de un administrador en ejercicio, usted no es apto para el cargo, y si es una persona honesta renunciará voluntariamente para evitarle consecuencias negativas a su país, al cual usted juró amarlo y defenderlo con todas las fuerzas de su corazón.

Esa es la diferencia entre un político honesto y un político aspirante deshonesto. Solo los honestos buscan rodearse de funcionarios que piensen y actúen como él. El político honesto no guarda silencio cuando se discute o se prepara un acto financiero con ribetes de corrupción.

Su obligación moral es tratar de evitar que se consuma, de lo contrario, debe demostrar su rechazo y renunciar el cargo ocupado, solo así los ácaros aprenderán que ellos no controlan a todos y todo, y los obligará a ser más cautos en sus actos deshonestos por temor a ser denunciados penalmente. Pero el poder de los corruptos es el silencio cobarde de los honestos tímidos.

Que nuestra herencia de honestidad nos haga levantarnos de nuestra timidez en demostrarla, solo así los pícaros, que son menos que los honestos, aprenderán a controlar sus malos hábitos y acciones por temor a ser denunciados.

Los honestos somos mayoría y nuestra fortaleza consiste en demostrarla en todos los actos y acciones del mundo moderno. No seamos tímidos ni modestos, la honestidad es un don divino, hagamos alarde de poseerlo y practicarlo abiertamente.

El autor es banquero


Última Hora

  • 22:07 Flávio Bolsonaro invoca a su padre y se apoya en Milei en el lanzamiento de su candidatura Leer más
  • 21:40 Estudiar en Europa con una beca: Erasmus+ abre oportunidades para panameños Leer más
  • 20:37 ‘Es el peor incendio de la historia de Madrid’: los fuegos sin control que han obligado a evacuar a decenas de miles de personas en el centro de España Leer más
  • 20:27 Proponen que la Zona Libre administre el aeropuerto de Colón Leer más
  • 19:41 Oro para Panamá: Nemesis Candelo abre el medallero nacional en Santo Domingo 2026 Leer más
  • 19:35 Más de 88,500 afectados en el centro de España por dos grandes incendios Leer más
  • 18:58 Santo Domingo 2026: Panamá inicia con el pie derecho en el baloncesto femenino venciendo a Costa Rica Leer más
  • 18:13 Hamilton y Antonelli pierden tres puestos en parrilla por sanción en Hungría Leer más
  • 18:00 ‘Si me hubiera demorado cinco minutos más, nos habría arrasado’: los testimonios de los afectados por los devastadores incendios en España y Francia Leer más
  • 17:37 CAF alcanza calificación Aa1 tras mejora de Moody’s Leer más