DIPUTADOS

No hay vacíos de información ni de liderazgo

Desde el día de las elecciones cambié el chip, por así decirlo. Desde esa fecha reconozco y respaldo, independientemente de mi afiliación política, que mi presidente hasta 2024 es Laurentino Cortizo. Ya era hora de pasar la página y decirle adiós al tiempo de la política y la politiquería. Ya habrá tiempo para eso dentro de cinco años en las próximas elecciones generales.

Hoy, al igual que muchos panameños que no necesariamente votaron por él, le deseo lo mejor al presidente Cortizo. No por ninguna razón altruista, sino porque es lo que más me conviene como ciudadano y como empresario. Si al presidente le va bien, al país le debe ir igualmente bien. Hago todo este preámbulo porque quiero que sepan de donde viene lo que planteo adelante.

Desde hace unas semanas veo y escucho las noticias del país, lamentablemente lideradas por las intervenciones que hacen algunos diputados de la Asamblea Nacional. Veo cómo hacen propuestas que atentan contra la libre empresa y la seguridad jurídica, cómo hacen declaraciones cuyo resultado inevitable es ahuyentar la inversión, como han aprovechado su manto de inmunidad (¿impunidad?) para hacer acusaciones sin fundamento contra ciudadanos notables que han contribuido más por este país que cualquiera de ellos. La más reciente: una propuesta para llevar a cabo elecciones parciales ¡tras menos de seis meses de las elecciones generales! Pero claro, sin ninguna mala intención porque aquí todos somos idiotas y no reconocemos un caballo de Troya cuando lo vemos.

La realidad política y legal es que los diputados tienen todo el derecho a proponer y opinar como así les parezca. Incluso, están amparados bajo un manto de inmunidad reflejado en el artículo 154 de nuestra gran Constitución que establece que “Los miembros de la Asamblea Nacional no son legalmente responsables por las opiniones y votos que emitan en el ejercicio de su cargo”. Estoy seguro de que el espíritu de esa ley no era protegerlos de poder hacer acusaciones sin fundamento ni de pedir el fusilamiento de ninguna persona.

Curiosamente, muchas de estas intervenciones son realizadas por diputados que son del mismo partido de nuestro presidente. Eso no me molesta tanto porque hay gente de todo tipo en todos los partidos. Lo que sí me afecta realmente es no escuchar nada al respecto por parte de nuestro presidente. ¿Debo suponer que el presidente comparte estas opiniones de los diputados de su bancada? ¿Se pueden imaginar el espanto de un inversionista internacional cuando se entera de las propuestas que rondan en la Asamblea?

Por otro lado, creo estar seguro de que el presidente no comparte estas opiniones y que no sancionaría ninguno de estos proyectos de ley y que rechaza estas acusaciones y llamados a la violencia. Desafortunadamente, no creo que sea suficiente con solo creerlo. Necesitamos escucharlo de parte de nuestro presidente. No solo las cosas que no comparte, sino las cosas que promovería en su visión general. Nunca le pediría al presidente que se rebaje a entrar a un “dime que te diré” con un diputado. Lo que sí le solicito es que establezca su posición como líder del Órgano Ejecutivo. Muchos estamos ansiosamente esperando saber la posición del Ejecutivo al respecto de estas propuestas de estos diputados.

Una vez alguien me dijo que no hay tal cosa como vacíos de información, ya que alguien se encargará de llenar esos vacíos. Señor presidente, no deje que el vacío de información lo llenen estas personas deplorables que no buscan nada aparte de protagonismo y populismo absurdo. Por más que representen un órgano independiente del Estado, le están haciendo daño a su gestión. Estamos todos deseosos de que nos demuestre su liderazgo.

El autor es empresario y exviceministro de Economía 

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