JUVENTUD

Los valores – moral vs. ética

Los valores guiados por lo moral y lo ético, se consideran necesarios y deseables. Algunos de estos valores son el perdón, la honradez, el amor, el respeto por la vida y la autodisciplina.

Los valores influyen en el comportamiento de todos, en nuestras prioridades y relaciones, así como en la guía moral que los padres dan a sus hijos.

La práctica de los valores se encuentra en decadencia; en cientos de jóvenes y adultos es deprimente conocer su opinión sobre los valores morales y éticos y lo deficientes que son para reflexionar o hablar sobre cuestiones de moralidad.

Muchos ven la violación y el asesinato como algo malo, pero aparte de esos casos extremos, no se cuestionan prácticas como conducir borracho, copiar en los exámenes o engañar a la pareja.

Muchos llegan a la siguiente conclusión: “Si te parece que está bien, hazlo. Sigue los dictados de tu corazón”. ¿Es correcta esa forma de pensar?

Esta es una triste realidad y se muestra en lo mucho que ha cambiado la “moralidad y la ética” de este mundo, y sin irnos tan lejos de nuestra sociedad panameña.

En vista de la situación, ¿no deberíamos objetar a nuestro corazón en vez de seguirlo ciegamente? Necesitamos ajustar el corazón <> usando valores.

Los valores están hechos a la medida del ser humano. Algunos de ellos: el amor, la bondad, la generosidad y la honradez.

•Amor: Si aprendemos a amar, tendremos muchas probabilidades de que la felicidad llame a nuestra puerta. Este es el tipo de amor que nos mueve a ayudar a un extraño en dificultades sin esperar nada a cambio.

He notado que uno de los peores enemigos del amor es el materialismo, es decir, la idea de que el valor más importante es la búsqueda del bienestar económico y los placeres.

De hecho, es muy probable que quienes tienen valores materialistas vayan camino a la infelicidad.

•La bondad y la generosidad: ¿No sería fabuloso poder ir a un almacén y comprar felicidad para toda la vida? La idea no es tan descabellada como parece, siempre y cuando lo que compres sea para otra persona. La idea es que “hay más felicidad en dar que en recibir”.

La mejor manera de dar y la más gratificante es dar de nosotros mismos, de nuestro tiempo y energía; incluso si está en nuestra posibilidad material para ayudar a quien lo necesita.

•La honradez: este valor es fundamental para cualquier sociedad civilizada. La deshonestidad genera miedo, desconfianza y desintegración social.

Considero que la honradez, como los demás valores, es parte de la personalidad y no es algo que se pueda cambiar dependiendo de las circunstancias o la conveniencia.

Quizás el valor más universal es la “regla de oro” ¿Y cuál es esa regla? “Todo lo que deseen que los demás hagan por ustedes, háganlo por otros”. No cabe duda de que la práctica de los valores éticos y morales merece toda nuestra atención.

La autora es estudiante universitaria

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