PARO DE CAPITANES

La virginidad del Canal de Panamá



Prácticamente, la única entidad virgen que quedaba en nuestro Panamá fue recientemente violada por unos terroristas domésticos que atentaron, de una manera muy particular y simplista, contra todo lo que en más de un siglo se había mantenido intacto: La forma ininterrumpida de la operación del Canal.

Es increíble cómo unos cuantos secuaces destruyeron la credibilidad de una institución, no solo de reconocimiento mundial, sino que es la gallina de los huevos de oro y sustento económico importante del Estado panameño. Además del daño moral causado, hubo perjuicios económicos que nos afectarán a todos por la vía de menos aportes extraordinarios al Estado.

¿Nos habremos dado ahora cuenta de cuán vulnerable es el Canal de Panamá al terrorismo doméstico? La pregunta es: ¿Cómo se va a reaccionar ante tal acto que realmente es un atentado contra la seguridad de todos los panameños? Recuerdo que años atrás, cuando hubo una huelga de controladores aéreos que paralizaron el Aeropuerto de Tocumen, el presidente de turno dijo: “Bótenlos a todos” y, en efecto, así se hizo y se reabrió inmediatamente el aeropuerto con instructores y controladores jubilados y se reanudaron las operaciones normales. Los otros, ¡botaos se quedaron! Pregúntese: ¿Ha habido más huelgas de controladores aéreos?

¿Qué tal si hacemos una comparación del incidente de años atrás de los controladores aéreos, con lo que recientemente sucedió en el Canal de Panamá? Claro, por Constitución se ha reconocido la autonomía de la Autoridad del Canal de Panamá, autonomía esta que también nos ha dado dos miembros espurios en la junta directiva que se pavonean por todos lados. Dicen que “La administración del Canal tomará varias semanas en desarrollar la investigación para determinar el nivel de responsabilidad.” ¿Será que el tortuguismo se contagió por eso de las “varias semanas”? ¿Qué investigación a fondo se requiere para identificar los hechos: Los que no fueron a trabajar y que paralizaron las actividades del Canal? ¿Qué más se necesita investigar?

Estas acciones no debieran castigarse simplemente con un despido deshonroso, si es que se atreven a llegar a esto. Es posible que debiera pensarse en acciones judiciales contra estos terroristas domésticos que, además de quedar botaos, debieran pasarse un tiempo en la cárcel.

Esto me recuerda una canción de antaño, que me parece la cantaba Rolando La Serie o Benny Moré: “Se tambalea…, se tambalea”. ¿Será que hemos llegado al punto donde hasta lo que considerábamos la joya de Panamá ya está perdiendo su lustre? ¿Serán los terroristas domésticos unos aliados encubiertos de Trump que quieren probar que los panameños no podemos manejar una operación sin interrupciones y así abrirles a los gringos una puerta para reclamar el Canal de regreso?

El autor es ciudadano