El número de padres en Estados Unidos que se quedan en casa creció a casi el doble desde fines de la década de 1980, alentado por un fuerte incremento en el número de hombres que cuidan a sus hijos y más factores, mostró un reporte.
Por ejemplo, el alto nivel del desempleo durante la recesión entre 2007 y 2009 contribuyó a que en 2012 el número de progenitores que se quedan en casa alcanzara los 2 millones, desde el 1.1 millón de 1989, mostró un reporte del Pew Research Center.
Casi una cuarta parte de esos padres señala que permanece en sus hogares porque no puede encontrar empleo. Pero el estudio mostró que un 21% se queda en casa principalmente para cuidar a su familia, cuatro veces más que en 1989.
Según la investigadora senior Gretchen Livingston, los hallazgos resaltan la creencia de los expertos de que los roles de género entre hombres y mujeres estaban convergiendo, con hombres asumiendo más tareas de cuidado de personas y con las mujeres siendo las que sustentan el hogar.
“Este incremento en el número y porcentaje de papás que se quedan en casa ciertamente concuerda con eso”, dijo la investigadora.
Un signo de convergencia es que el tiempo que los padres están pasando con sus hijos se ha triplicado desde los 80, agregó.
El reporte Pew mostró que la mayor parte de los padres que se quedan en casa o un 35% está fuera de la fuerza laboral por enfermedad o discapacidad, porcentaje mucho más bajo que el 56% de 1989.
Los padres que no trabajan fuera de su casa tienen el doble de posibilidades de no tener un diploma de la secundaria en comparación con los padres que trabajan, de un 22% frente a un 10%.
Casi la mitad de los padres que se quedan en casa vive en la pobreza, en comparación con un 8% entre los padres que trabajan.
