Pese a la penetración cultural, tanto de los sistemas mediáticos (recursos tecnológicos) como de la migración de extranjeros, todos los años una parte de los panameños festeja las efemérides patrias luciendo alguna indumentaria o distintivo alusivo a la identidad nacional, indica el folclorista Francisco Paz De La Rosa.
Entre estas piezas, Paz De La Rosa mencionó a la pollera, la camisilla, un sombrero o el vestirse con colores patrióticos: rojo, blanco y azul.
Por el contrario, añade, “comparándolo con años anteriores, hemos notado el poco interés en preservar está tradición en las casas particulares e instituciones públicas y privadas”, puesto que muy pocas son adornadas con emblemas patrióticos, según dice.
LA TRADICIÓN
Paz De La Rosa no cree que el istmeño esté consciente del valor que tiene el preservar sus tradiciones. “No se da cuenta que el modernismo indiscriminado puede ser letal para su sociedad, pero a pesar de esto, las practica de alguna forma”.
“Me atrevería a asegurar que más del 80% de las escuelas públicas del país tiene organizado un conjunto folclórico o practica alguna actividad folclórica por iniciativa del director del plantel, docentes o un grupo de padres de familia”, dice.
Este educador y escritor indica que las costumbres y creencias están íntimamente relacionadas con la cultura tradicional de una sociedad: sus cuentos y leyendas, su música, su artesanía, su cocina y sus ideales.
Explica el especialista que la transformación o los cambios son reglas básicas en el folclore y las tradiciones, ya que son conceptos plásticos, lo cual amerita que cambien constantemente en su forma, pero conservando su esencia, indica.
Asevera que las tradiciones deben estar presentes tanto en la educación formal como en la vida diaria de cada persona y cada comunidad, de esta forma los niños y jóvenes conocerán y asimilarán la cultura nacional.
Paz De La Rosa sugiere que el Estado, representado por el Ministerio de Educación, debe promover que las comisiones encargadas de los desfiles y los actos cívicos de las escuelas y los especialistas en el tema investiguen y estudien para poder conservar el patrimonio cultural de cada región.
IDENTIDAD
Anabel Seaman, panameña residente en Estados Unidos, directora del Conjunto Folclórico Panamá y el grupo The Dancers of Panama, dice que se motivó a crear estos colectivos al tener siempre presente la belleza de su patria, las costumbres, tradiciones y el día a día del panameño.
“Panamá es un crisol de razas y este es mi aporte al mundo: nuestro bello folclore, por él que debemos sentirnos orgullosos”, acotó.
El Conjunto Folclórico Panamá, de Anabel Seaman, tiene 30 años de existir. Empezó con presentaciones en cruceros, hoteles y eventos privados, posteriormente han llevado sus bailes a eventos y ferias culturales en Alemania, Francia, Holanda, España, Argentina, Perú y Estados Unidos.
