Desde el más pesado hasta el más diminuto de los 17 mil animales albergados en el zoológico de Londres, pasaron esta semana por la báscula como parte del control anual que se ha convertido en toda una ceremonia para fotógrafos y visitantes de este popular sitio en Inglaterra.
El zoológico londinense realiza esta inspección, según reportó la agencia de noticias EFE, para comprobar que estén en forma sus inquilinos, descendientes de 758 especies, por lo que se monitorea cuidadosamente su peso y estatura.
De acuerdo con la báscula, el gorila occidental resultó ser el animal más alto y pesado de todo el recinto, ya que mide 2.13 metros de altura y pesa 192 kilos. Y el ganador como más liviano fue un caracol, que pesó tan solo un miligramo.
Entre otras especies sometidas a la balanza, estuvo un cocodrilo filipino de siete semanas con un peso de 79 gramos y un búho real con casi dos kilos de peso.
Un par de llamas que responde al nombre de Perry y Mocha; una ninfa de la selva (Heteropteryx dilatata) y una rana de musgo posada sobre una cuchara también hicieron mover la aguja calibrante de la pesa.
El zoológico de Londres, considerado el más antiguo del mundo y abierto al público desde 1828, informó que los datos recopilados serán compartidos con otras entidades encargadas de velar por la conservación de especies en peligro de extinción.

