A medida que crecen las ciudades como Panamá y se deforestan cada vez más las áreas boscosas circundantes a estas, algunas enfermedades típicas del interior, como la leishmaniasis, se acercan sin freno a esas grandes urbes.
La leishmaniasis es una enfermedad parasitaria que, por lo general, afecta a los habitantes de áreas boscosas de Capira, Coclé, Colón y Bocas del Toro. Pero durante los últimos años, su incidencia ha aumentado en la ciudad de Panamá, según confirmó el dermatólogo Jaime Ávila, expositor en el VI Congreso Panameño de Dermatología, que se realiza en el país y finaliza hoy.
Según cifras oficiales, cada año se registran 3 mil casos de la enfermedad en Panamá. Pero el número puede ser mayor porque hay casos que no se reportan, afirmó el especialista.
En Panamá, el trastorno es ocasionado por el parásito Leishmania panamensis, que transmite la picadura de la chitra en el hombre. A su vez, el insecto es un parásito del mono perezoso que habita en la selva tropical. Y mientras el hombre urbaniza el bosque, mayor es el riesgo de adquirir la infección.