El 15 de junio de 2001, el ex presidente de México Vicente Fox visitó Panamá y habló ante la Asamblea Legislativa. Dijo que la iniciativa del Plan Puebla Panamá (PPP) no era un proyecto de México, sino un esfuerzo de los ocho países de la región.
Al siguiente mes, el PPP fue lanzado por los presidentes de la región mesoamericana, incluido Belice, Costa Rica, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Panamá y los nueve estados del sur-sureste de México. En 2006, se adhirió Colombia.
La propuesta había surgido de la unión de dos agendas regionales. Una que pugnaba por la transformación y modernización de Centroamérica; otra, la del desarrollo de los estados del sur-sureste de México. Ambas buscaban incrementar el desarrollo económico y social, reducir la pobreza, aumentar la riqueza del capital humano y elevar la calidad de vida de unos 110 millones de personas.
Cinco años después
Han pasado cinco años desde que empezó el PPP. Al asumir el poder, el presidente mexicano Felipe Calderón ha dispuesto revisarlo y depurar su inventario para ejecutar los proyectos de mayor prioridad, cambiando el concepto de "iniciativas" por el de proyectos, mejorando la estructura operativa y la cooperación regional.
Gloria Maduro, comisionada adjunta del PPP, señaló que Panamá participa en una diversidad de proyectos, a través de los Ministerios de Obras Públicas, Salud, Educación, Empresa de Transmisión Eléctrica, Sistema Nacional de Protección Civil, Instituto Panameño de Turismo, Autoridad Marítima de Panamá y otras agencias oficiales.
Si bien el PPP no se cita en los proyectos de estas instituciones, Maduro indica que se está trabajando en varios de ellos.
Un ejemplo fue la reciente licitación de un tramo de la Vía Interamericana, con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo, bajo la ejecución del MOP, como parte de los corredores centroamericanos.
También se trabaja en el Sistema de Interconexión Eléctrica Centroamericana para hacer fluida la energía en la región; en la instalación de un cable de fibra óptica desde Colombia para telecomunicaciones y en la confección de un atlas geográfico para la prevención y mitigación de los desastres naturales.
El PPP sigue generando opiniones encontradas
Según la ex presidenta Mireya Moscoso, el PPP era un proyecto bien intencionado, pero que fracasó porque inicialmente los países socios debían aportar una cuota en contrapartida a lo que daría el Banco Interamericano de Desarrollo. "No obstante, varios países centroamericanos adujeron carecer de presupuesto con qué financiar los proyectos, y no se hizo nada", señaló.
Gabriel Castillo, de la Confederación Nacional de Unidad Sindical, fue más allá. Dijo que el PPP no era más que otra estrategia del Gobierno de Washington para preparar un nuevo mercado en donde implementar el Área de Libre Comercio de las Américas, una extensión del tratado de libre comercio de América del Norte y una forma de explotar a los pueblos centroamericanos lo que aumentaría su pobreza.
Pero Javier Bonagas, director de Política Exterior del Ministerio de Relaciones Exteriores y Comisionado del PPP, estima que estos argumentos no tienen fundamento.
"Si los críticos dicen luchar por la unidad de los pueblos y superar la pobreza y alcanzar el desarrollo, cómo puede lograrse sin un plan como este, cuya meta práctica es interconectar infraestructuras como carreteras, electricidad, telecomunicaciones y otros sectores", dijo.
