Fármacos para la diabetes, problemas de azúcar, asma, enfermedades cardiacas, y para calmar el dolor, por mencionar algunos, desaparecieron desde hace varias semanas de las farmacias de la Caja de Seguro Social (CSS). Una situación que afecta, sobre todo, a pacientes con padecimientos crónicos.
Guadalupe Araúz forma parte de este grupo y acude periódicamente a las instalaciones de la CSS en busca de glicacida, para el control del azúcar, y dixocina, recetada a pacientes con enfermedades cardiovasculares.
Pero según Araúz, en los últimos dos meses ha tenido que comprar ambas medicinas, porque al llegar a la ventanilla de las farmacias de la CSS la respuesta es la misma: “Están agotados”.
Ulises Santos, director de Compras y Abastos de la CSS, negó que haya un desabastecimiento total de medicamentos, pero reconoció que algunos han comenzado a escasear por dos razones fundamentales.
Explicó que la ausencia de la glicacida y la dixocina en las farmacias de la CSS se debió a que ambas tenían problemas con su registro sanitario.
Añadió que con la intervención del Ministerio de Salud, que les otorgó un permiso especial, lograron ordenar la compra y en los próximos días ambos fármacos deben estar disponibles en las dependencias de la CSS.
Pero en otros casos –y no especificó cuáles– tendrán que esperar la entrada del presupuesto 2009 para pagar a los proveedores y recibir los fármacos.
Un médico de la CSS, que pidió reserva de su nombre, explicó que lo grave de que falten medicamentos es que muchos se utilizan para más de una enfermedad, y otros tantos requieren que el tratamiento finalice de una forma gradual, de manera que es contraproducente cortarlos súbitamente.
Mientras Compras y Abastos de la CSS trata de resolver los problemas administrativos, Araúz asegura que para ella esas respuestas no valen, ya que de todas formas termina comprando las medicinas por su cuenta.

