Cuando el 12 de junio de 1930 el alcalde del distrito de Panamá, Abel De la Lastra, firmó el Decreto Alcaldicio N° 12, con el que se fundó el corregimiento de Bella Vista, no se imaginaba el cambio radical que tendría el sector.
El corregimiento pasó de ser elegante y pacífico —llamado en su momento "La cara bonita de Panamá"— a un tumultuoso y hasta caótico sector.
Bella Vista nació a consecuencia de la necesidad de expansión que tenían las familias de clase alta que vivían en San Felipe. Se aprovecharon de que en 1915 el presidente Belisario Porras habilitó esos terrenos para la Exposición Internacional de Panamá, según Ángel Rubio en su obra La ciudad de Panamá.
Rubio destaca que para 1940 la población era de mil 600 habitantes en una extensión de 5.1 kilómetros cuadrados. Hoy día, según el Censo Nacional de Población de 2000, alcanza una población de 28 mil 421 habitantes, de los cuales 12 mil 747 son hombres y 15 mil 674 son mujeres.
CRECIMIENTO
Lo que en sus inicios solo estuvo formado por Bella Vista y La Cresta, con el pasar de los años fue creciendo con el surgimiento de más edificaciones en sectores que hoy se conocen como Campo Alegre, Nuevo Campo Alegre, Marbella, El Carmen, Nuevo Reparto El Carmen, El Cangrejo, Obarrio, Pasadenas, Herburger-Linares y San Gabriel.
Débora de Batista, quien vivió en Bella Vista, evoca con melancolía gratos recuerdos de un lugar muy hermoso y elegante, lleno de palmeras que adornaban sus calles y frondosos árboles, sobre todo en el parque Urracá.
PLAYA
Bella Vista contaba con la bella playa de Miramar sobre la bahía de Panamá, otrora lugar preferido por los bañistas, ubicada donde hoy se yergue un hotel y condominio del mismo nombre. Pero las aguas de la bahía ya no son visitadas por los bañistas. El Estado lucha por librar a la bahía del alto grado de contaminación en que se encuentra por la cantidad de deshechos que se le vierte.
Donde hoy está la Contraloría hasta más allá de la antigua Embajada de Estados Unidos, todo era playas que fueron rellenadas para la expansión de la Avenida Balboa y la ciudad.
DELINCUENCIA
Las noches de Bella Vista ya no se prestan para hacer recorridos familiares y caminar por sus calles, ya que la delincuencia y la prostitución se han tomado casi todas sus arterías.
Hoy y después de 76 años de su fundación, los vecinos del barrio luchan por recobrar la Bella Vista de otros tiempos.
Si bien es cierto que se ve un lugar moderno con grandes edificios, centros comerciales, multiplicidad de bancos y oficinas financieras y restaurantes, todo esto ha traído consigo calles congestionadas y que en la época lluviosa se inundan, por ejemplo el parque Urracá se convierte en una pequeña laguna.
Además sus avenidas se han convertido en verdaderas pistas de carreras que se han cobrado ya varias víctimas.
Y por si fuera poco el aumento de los centros de "diversión" ha ocasionado ruido y desorden en los estacionamientos.
Estacionarse es asunto de héroes y hasta se tiene que pagar un diezmo a los bien cuida’o. La vida en el barrio, según sus residentes, ahora es insegura e incómoda.

