VOTACIóN.EL NUEVO PRESIDENTE DE LA ASAMBLEA GANó CON 43 VOTOS.

El día de la elección de Elías Castillo

El día de la elección de Elías Castillo
El día de la elección de Elías Castillo

Domingo está prieto del sol y cansado por los tres días de camino. Largo ha sido el viaje desde las montañas de Coclé.

Ayer, con todo ese cansancio, estaba frente al Palacio Justo Arosemena haciéndole coro a cada una de las arengas que lanzaba una compañera de la Coordinadora contra los Embalses. El grupo se opone a la ampliación del Canal de Panamá porque, sencillamente, con ello podrían perder las tierras en las que siempre han vivido. Eso es lo que dicen ellos.

Los campesinos de la Coordinadora llegaron a la Asamblea porque sabían bien que estaría repleta. Todos los diputados, ministros y magistrados estaban allí. También el contralor, el director de la Caja de Seguro Social, su "excelencia reverendísima", José Dimas Cedeño, y el fiscal electoral, Gerardo Solís, que seguro no llegó en su Harley Davidson. Hombre, si hasta Emilio Regueira -el de Los Rabanes- estaba bien sentadito con su socio, Álvaro, vestido con chaqueta gris y zapatos blancos, en una de las filas reservadas para los invitados especiales.

Pero los gritos de Domingo y los de su grupo poco alteraron la ceremonia para elegir al nuevo presidente de la Asamblea Nacional.

La ceremonia empezó temprano, poco después de las ocho de la mañana, con la izada de banderas, el canto del himno, el llamado a lista. Cuando llegó el momento de postular a candidatos para ocupar la presidencia -en reemplazo del emotivo Jerry Wilson- los discursos a favor de uno y de otro no se hicieron esperar. Indistintamente, todos tenían un bagaje cultural, intelectual y profesional de envidia. Un corazón enorme. Una gran fortaleza. De Alcibíades Vásquez Velásquez -el candidato de oposición- se dijeron cosas que arrancaron lágrimas. "Tuvo que trabajar en tiendas y abarroterías para pagarse sus estudios en la escuela nocturna", relató José Luis Varela, como si tal.

Al final se impuso Elías Castillo. Abrazos y palmadas al conocerse el conteo total de votos. El resultado, claro, no sorprendió. La fuerza perredé sigue imponiéndose.

Todos de blanco

En la ceremonia se impuso el blanco. Contradicción intrínseca para un diputado -podría pensarse- pero el color es asunto de protocolo.

Está visto, sin embargo, que los diputados no gustan del blanco inmaculado; prefieren el hueso. Y no importa que el color no favorezca a algunos. Como se dijo, es asunto de normas protocolarias.

Al acto llegaron puntuales Rubén Blades y Balbina Herrera. Poco después aparecieron Juan Bosco Bernal, Camilo Alleyne y Laurentino Cortizo. Uno de los últimos en llegar fue Dani Kuzniecky; también Ubaldino. Cuando llegó la primera dama, Vivian de Torrijos, pasó por detrás de todos ellos estrechando manos, regalando besos. Para Ubaldino hubo palmaditas, igual que para la procuradora de la Nación, Ana Matilde Gómez.

En las graderías había una obvia presencia de perredés. Ante cada frase vendible, aplausos. Ante alguna intervención de diputados de oposición, rechiflas y risas. Para Agapito Cleghorn, por ejemplo, el asunto ese de pasar de cómico a legislador ha de ser difícil, aunque no en lo económico. Es como si nadie lo tomara muy en serio.

Más de cinco horas transcurrieron desde que empezó la sesión hasta que Martín Torrijos puso punto final a su discurso. Una legítima prueba de resistencia.

Cuando a Wilson le tocó despedirse, la cafetería del Palacio se llenó. Había hígado encebollado y pollo cordon bleu. Una mensajera comía con ansias. "Hoy se nos ha enreda’o tó", dijo, medio atragantada. Otro funcionario fue más directo: "Yo vengo a comer, porque tú sabes que cuando Jerry suelta el acordeón...", comentó, mientras pagaba la chicha.

Afuera se habían acabado las arengas. Era el turno del arroz con lentejas y pollo en salsa roja donado por Cáritas. "Estamos esperando alguna respuesta", dijo una de las manifestantes. Domingo se había perdido entre la multitud.

TRES DETALLES A RESALTAR

.VOTACIÓN: La pelea entre Elías Castillo y Alcibíades Vásquez estuvo pareja hasta la mitad de la votación.

.PROTOCOLO: Los diputados prefieren el blanco hueso. Sólo Wigberto Quintero rompió la norma: usó saco negro.

.DESPEDIDA: En su discurso, Jerry Wilson no recurrió a la modestia: "Me voy con la satisfacción del deber cumplido".

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