Ricardo Lombana construyó su carrera política sobre un discurso frontal de ataque a la impunidad y la corrupción. El discurso caló dentro de buena parte de la población. En las elecciones generales de 2019, como candidato a la presidencia por la vía independiente, obtuvo 368,962 votos (18.78%) y quedó en tercer lugar.
En los comicios de mayo de 2024, ya al frente del Movimiento Otro Camino (Moca), sacó 559,432 votos (24.59%) y quedó en segundo lugar. Parte de su estrategia de campaña se basaba en pedir el voto para “meter presos a los corruptos”.

Ricardo Martinelli, presidente de la República 2009-2014 y condenado a más de 10 años de cárcel por blanqueo de capitales en el caso New Business, encarna ese objetivo. Esa sentencia lo dejó fuera de la carrera presidencial en 2024 y su lugar lo tomó José Raúl Mulino, hoy presidente de la República.
Lombana está ahora en el ojo de la tormenta a raíz de que se reveló que se han reunido en secreto y en al menos dos ocasiones con Martinelli. Fue a visitarlo a Colombia, el país donde el exmandatario está asilado desde el 2025. El encuentro de los Ricardo Albertos, como se les conoce en el mundo político, ha ocasionado un terremoto político.
Todo ocurrió en un momento en que comienzan a recomponerse las fuerzas rumbo a los comicios generales de 2029. El hecho, inevitablemente, pone en perspectiva la vida política de este abogado y periodista que durante la noche del 5 de mayo de 2024, cuando reconoció el triunfo de Mulino como presidente de la República, se proclamó “la principal fuerza opositora” del país.
El camino de Otro Camino
Para llegar a ese episodio debió recorrer un camino que inició aproximadamente en 2017, época en la que decidió organizar un movimiento ciudadano preocupado por la corrupción, la impunidad y la falta de oportunidades. Aquella estructura impulsó su candidatura presidencial por libre postulación en 2019, una campaña en la que la lucha contra la corrupción ocupó uno de sus principales ejes.

Después de quedar tercero, anunció la creación de un partido político. En la libre postulación se enfrentó a múltiples obstáculos: dificultades para recoger firmas, la imposibilidad de formar alianzas entre independientes, el financiamiento público y la falta de representación ante los organismos electorales.
Así nació el Movimiento Otro Camino, la plataforma con la que disputó la presidencia en 2024.
Durante buena parte de ese recorrido, Martinelli encarnó el rostro de aquello contra lo que decía luchar.
“El señor Martinelli no quiere ser presidente; él necesita ser presidente para evadir la justicia (...) Martinelli no es el único corrupto que hay en este país. Estamos en política para combatir un sistema que tiene varios representantes, corrupto, clientelista, que pacta con el crimen organizado, que pacta con algunos grupos para seguir enriqueciéndose. La solución no es solo sacar a Martinelli del camino. La solución es vencer a quienes representan el sistema político corrupto”
‘Ambos somos Ricardo Alberto’
El 31 de marzo de 2023, durante la firma del Pacto Ético Electoral, el encuentro de los Ricardos ocasionó un sismo político. Coincidieron, se dieron la mano. Hablaron brevemente.
“Ambos somos Ricardo Albertos, pero creo que nos une que queremos lo mejor para Panamá”, dijo entonces Lombana.
Llovieron los cuestionamientos. El líder de Moca describió esa escena como una “metida de pata”. Explicó que no habría sido correcto ignorar a Martinelli y que el saludo no significaba un cambio en su posición política.

Para entonces, Lombana también había endurecido sus críticas contra los candidatos de los partidos. Cuestionaba la candidatura de Martín Torrijos, de Rómulo Roux y José Blandón, y rechazaba la posibilidad de cualquier alianza con un partido político. “No voy a ceder la cabeza ante un partido o un político”, afirmó.
A la vez mantenía un discurso crítico contra el expresidente. En mayo de 2025, cuestionó el salvoconducto que permitió su salida a Colombia. Calificó aquella decisión como un asunto que olía a impunidad y cuestionó los compromisos políticos que, a su juicio, rodeaban el caso.
Ahora que el país sabe que se reunieron, en redes sociales le recuerdan ese discurso.
“Esto es un compromiso que ha adquirido el presidente Mulino con el expresidente Martinelli de ayudarlo a liberarse de la sanción de los delitos que ha cometido”
La visita de Lombana a Martinelli fue confirmada por dos de los hombres de confianza del expresidente. El diputado Luis Eduardo Camacho y el abogado Alejandro Pérez.
“Lombana lo estuvo visitando al momento de la operación, pero en ese momento Ricardo (Martinelli) estaba en la sala de operaciones. Ese día no hubo conversación. Pero sí estuvo. Eso no es un secreto”, dijo Camacho.
Pérez relató que Lombana le ha planteado a Martinelli su visión sobre cómo “componer” el país, mientras Martinelli le ha explicado cómo impulsar la economía. Pérez asegura que entre ambos existen “muchas coincidencias”.
¿El fin justifica los medios?
Veteranos conocedores de la política criolla como el cardiólogo Francisco Sánchez Cárdenas ubica al líder de Moca en la fila de los que aplican la norma “el fin justifica los medios” para llegar al poder.
Qué diferencia puede existir entre visitar y hablar con un pandillero o narco o corrupto, en su cárcel y visitar a un político juzgado, condenado o exiliado Páramo cumplir una o de nada y tiene pendiente otro importante juicio. Ambos son personas que cometieron serios delitos…
— Francisco Sanchez Ca (@pachi142) September 19, 2026
Este sábado reaccionó la bancada legislativa Seguimos, conformada por los diputados Grace Hernández, José Pérez Barboni, Ernesto Cedeño, que llegaron a la Asamblea Nacional postulados por Moca; y Betserai Richards, de la libre postulación.
“Nos oponemos de manera firme y clara a cualquier iniciativa de amnistía que pretenda presentarse en la Asamblea Nacional”, dice la fracción política en un comunicado. En la Comisión de Gobierno del Legislativo se han presentado iniciativas legislativas en esa vaina, pero hasta el momento no han prosperado.
Sin mencionar directamente a Martinelli ni a la reunión con Lombana, Seguimos reiteró que sus diputados defenderán el Estado de derecho y que la ley debe aplicarse “sin importar el cargo o la influencia política de quien la solicite”.

Otro que reaccionó al encuentro de los Ricardo Albertos fue Rody Rodríguez, el representante de Parque Lefevre, miembro de Moca.
“En política, la coherencia lo es todo. El liderazgo no está solo en los discursos, sino en las decisiones y en las personas con quienes decidimos sentarnos. Cuando un dirigente cuestiona públicamente determinadas prácticas y con el tiempo, termina sentándose con quienes antes señalaba, es natural que surjan dudas sobre la consistencia de su postura”, escribió en X.
La Prensa lo contactó para que hablara sobre el tema, pero dijo que por el momento esta era su posición.
Otro que prefirió no hacer comentario fue el exdiputado independiente Juan Diego Vásquez. Aseguró que se encontraba en una gira en Bocas del Toro.
Moca niega cualquier pacto o alianza entre los Ricardos. En un comunicado divulgado el pasado viernes, y firmado por el secretario general del colectivo, Mario Pinzón, la agrupación política afirma que “escuchar no es pactar”, y argumenta que Lombana continuará dialogando con otros actores políticos “sin comprometer los valores y principios” del movimiento.
Hasta el momento ni Martinelli ni Lombana se han pronunciado sobre el tema.

