Explica que en algún momento de la infancia nos quedamos repitiendo una palabra una y otra vez.
En el proceso, “sentimos que la palabra se aleja de su significado y comienza a sonar como un extraño dialecto”, resalta. Harker tuvo esta experiencia con la frase “Jala la palanca,” luego de unos minutos se comenzó a sentir que esto sonaba como un dialecto africano, “¡!”
Con esta idea, el artista nos lleva a un mundo donde podemos visualizar, escuchar, y hasta sentir lo ordinario de una manera diferente a través de imágenes.
Su arte experimental se puede usar de infinitas formas. Por ejemplo, “llena un cuarto de conos anaranjados, forra una pared de 30 metros de largo por ocho metros de alto con tableros de dardos, acumula mil doscientas fotos de personas bizcas de todas partes del mundo, y ponte a ver qué pasa”.
En esta exposición en particular, Harker demuestra su gusto ecléctico usando diferentes medios artísticos para crear arte. Entre ellas, un dibujo un tanto abstracto con miles de círculos; varias fotos de su vida nocturna con carteras en la cabeza; y una serie de imágenes de carné de identidad. Otro aspecto fascinante es que el artista va a modificar y agregar diferentes obras a esta exposición, lo cual promete le dará vida a la obra.
El significado de la muestra es trascendental para nuestras vidas. Como explica el autor, “en el arte, en la ciencia, en la cocina, en el amor, en la vida misma, hay algo que por experiencia sé que no es tan bueno repetir: los errores”. El título en sí es un término usado por psiquiatras para referirse al impulso humano de repetir cosas. Indica que esta es una capacidad innata del humano, ya que a veces se necesita cometer errores para aprender. Como concluye: “lo nítido es que ustedes también jalen la palanca” para encontrar lo que la muestra significa para cada quien.
