Primera pregunta, ¿recuerda estos nombres?: Iván Rodríguez, Jimmy Rollins, Carlos Beltrán, Ichiro Suzuki, Carlos Guillén y Daisuke Matsuzaka. Segunda pregunta, ¿le hubiese gustado verlos jugar?, y tercera pregunta, ¿podría Panamá con la sede de un Clásico Mundial? Las respuestas serían, al menos para mí, un rotundo sí en dos de ellas. Pero, todo dependerá de lo que podamos ofrecer, o si las Grandes Ligas, dueños del evento, quisieran desprenderse en 2013 de una competencia en la que permitirían que sus estrellas participen y que le daría un punto de apoyo para que el béisbol regrese a los Juegos Olímpicos.
El Clásico sería el reemplazo de lo que hoy en día es el Campeonato Mundial de Béisbol, un torneo que está desahuciado y que de no haber sido por el interés de Panamá la edición número 39 hubiese quedado en el limbo.
A Panamá le ha quedado bien porque se mejoraron cuatro estadios; y qué decir del impacto económico en el interior del país y de cómo el panameño ha aprendido a organizarse para ir al estadio.
El formato del Clásico es parecido al del Mundial. Los 16 mejores equipos del mundo participan, pero juegan en eliminatorias repartidas en diferentes partes del mundo para garantizar el espectáculo.
Luego, las semifinales y la final se juegan en Estados Unidos, debido a los viáticos que ofrecen. Aquí es donde discreparía con los que piensan que deberíamos ser sede de esta competencia. No quiero entrar en comparaciones, por eso dejo a libre pensamiento este punto. Pero en el último Clásico se repartieron 15 millones de dólares a las selecciones participantes. Además cada novena eliminada en primera ronda se llevó 300 mil dólares.
