Todos los años la Federación Internacional de Automovilismo repasa y mejora las reglas de seguridad, intentando evitar accidentes en los distintos circuitos; sin embargo en este deporte que alcanza velocidades hasta de 320 kilómetros por hora, cualquier pestañeo puede ser fatal.
El fin de semana en el Gran Premio de Suzuka, donde el británico Lewis Hamilton se coronó en medio de una fuerte lluvia ocurrió un accidente que invita a la reflexión y a repasar nuevamente los protocolos de seguridad.
Suzuka es un circuito que se diseñó en 1987 y en el mismo han corrido pilotos famosos como Ayrton Senna, Alain Prost y Satoru Nakajima. Su trazado es complicado por sus grandes rectas y una serie de curvas que le exigen a los pilotos extremada pericia.
El domingo el piloto francés Jules Bianchi, de la escudería Marussia tuvo un confuso accidente en la pista de Suzuka que lo tiene entre la vida y la muerte. Los que vimos la carrera, por televisión nunca observamos una imagen directa de lo ocurrido.
Aparentemente Bianchi, faltando casi 10 vueltas para el final de la carrera y bajo una fuerte lluvia perdió el control y se estrelló con una grúa que estaba levantando el auto del alemán Adrian Sutil, de la escudería Sauder.
El francés de 25 años de edad ha participado en 34 grandes premios de fórmula uno y comenzó su carrera en el mundo de la velocidad en 2012 con el equipo Force India. Desde 2013, Bianchi es piloto oficial del equipo Marussia.
Mientras Bianchi pelea por su vida hay quienes cuestionan el protocolo de seguridad en el circuito de Suzuka. Se argumenta que cuando chocó Sutil, había una lluvia tan intensa que los helicópteros no podían levantar vuelo para evacuar alguna emergencia. Los autos de seguridad salieron a la pista y la carrera se terminó, siempre amenazada por un tifón que se aproximaba.
Pese a los esfuerzos de la Federación Internacional por evitar accidentes siempre ocurren. Solo en Sukaza en 2002 y 2003 también tuvo incidentes, el primero de ellos fue el de Allan McNich, de Toyota y Daijiro Kato, quien perdió la vida en su moto, pues el trazado también es utilizado para carreras de esta disciplina.
Ayrton Senna y austríaco Roland Ratzenberger son dos claros ejemplos de que no importa la experiencia que tengas al volante puedes perder la vida en segundo. En 2009 en Hungría un resorte suelto del auto de Rubens Barrichello impactó a gran velocidad en el casco del brasileño Ayrton Senna; en 2007, el polaco Robert Kubicase estrelló a 280 km/h tras salirse de pista y en 2012, la española María de Villota, probadora de Marussia, mismo equipo de Bianchi, falleció un año después por las secuelas del accidente.
