En Panamá somos expertos para cambiar nombres a los coliseos deportivos. Para muestra un botón, Revolución a Rommel Fernández; Piscina Patria, a Eileen Coparropa y la Arena Roberto Durán, antes Nuevo Panamá; todos para inmortalizar atletas que se lo merecen.
Tal vez se pregunten sobre el estadio nacional de béisbol Rod Carew, bueno de ese tengo otra opinión.
La semana entrante se inaugurará un coliseo que por dentro y por fuera será de envidia para otras naciones futbolísticas. Me refiero al remozado estadio de El Chorrillo, construido en 1982 en honor a Carlos Manuel Pretelt, un profesor dedicado a la enseñanza del deporte.
Sin embargo, desde esa fecha esta instalación, que un principio fue un complejo deportivo también fue llamado Maracaná, me imagino por lo grande, pues no guardaba similitud en sus dimensiones con el estadio brasileño, que también lleva este nombre.
Sería prudente y justo que en la placa que develarán para reinauguar el reconstruído estadio chorrillero aparezca el nombre del profesor Carlos Manuel Pretelt, representante del deporte panameño y que una ocasión ocupó la Director Nacional de Educación Física y Deportes, según reporte del Club de Leones.
El complejo Carlos Manuel Pretelt, conocido por todos como el Maracaná fue una obra que comenzó a idearse en 1975 por el Club de Leones, que presidía David Menasche y el Municipio capitalino.
Acepto lo de la piscina Patria, Revolución y Nuevo Panamá, creo que se hizo justicia con atletas como Coparropa, Rommel y Durán que vivieron y representaron a Panamá.
No así estoy de acuerdo con el nombre que se le puso al coloso de Cerro Patacón. No puedo negar que Rod Carew fue una gran beisbolista, uno de los primeros en llegar a las Grandes Ligas y ponermos a ver béisbol; sin embargo su contribución en la pelota nacional fue escasa.
Pero en ese momento se nos olvidó el nombre de Fernando Alberto Mamavila Osorio, por ejemplo, uno de los más grandes lanzadores e instructores del béisbol panameño. Sus últimos años de vida los dedicó a la enseñanza del béisbol de pequeñas ligas.
Es por esta razón que el estadio Maracaná, como todos los conocemos en la actualidad ya tiene nombre, Carlos Manuel Pretelt, y no debe ser cambiado.
