Para mí los jueces del combate entre Manny Pacquiao y Juan Manuel Márquez no estuvieron lejos de mi realidad o resultado. Vi ganar a Pacquiao, pero por uno o dos puntos. Tal vez un empate, pero nunca perder. Contra Mayweather sería otra cosa.
Me apoyo en que Márquez parecía el campeón. Nunca buscó el combate, siempre estuvo al contragolpe, esperando darle un certero derechazo al diminuto filipino, que a duras penas podía invadir la anatomía del mexicano. Contra Mayweather sería otra cosa.
A Márquez esta tercera, pero no definitiva versión de la saga le favoreció. Se vía más corpulento y con más poder cada vez que lanzaba un puñetazo. No parecía de 147 libras. Pacquiao, por su parte estuvo al acecho, buscando el combate y en Las Vegas señores esto manda. Todos queríamos ver un show de boxeo no a un hombre persiguiendo a otro por el cuadrilátero.
Una cuarta pelea Márquez-Pacquiao, no lo creo; aunque la Organización Mundial de Boxeo ya dijo que sería bueno una revancha directa. Me inclino por una pelea ante Floyd Mayweather Jr, ese es el pleito que todos queremos ver y que generaría millones de dólares.
Pero si Pacquiao comete el error de pelear en 147. Mayweather lo acabaría. Incluso me atrevo a decir que lo vencería y por nocaut. Mayweather acabaría con el mito del mejor boxeador libra x libra. Lo enviaría al retiro.
