¡Cómo que en 2013 no habrá más refuerzos extranjeros en la pelota panameña. Y que los peloteros tendrán un tope salarial! Estaba convencido de que había un viaje directo al profesionalismo y que nuestro campeonato mayor serviría de vitrina para mostrar prospectos para nutrir a Probeis.
Pero estas nuevas normas que piensa implementar la federación de béisbol rayan en lo ridículo, son retrógradas y hasta discriminatorias. Los refuerzos extranjeros son necesarios, elevan el nivel, traen aficionados a los estadios y son puntos de referencia internacional.
El sacarlos de la liga con la excusa de darle la oportunidad a los criollos de jugar más, es de loco. Pudieron regularlos para mejorar la calidad del beisbol, limitándole la cantidad de episodios jugados, por ejemplo.
Y si en verdad la federación y la Comisión Técnica se preocupan por el desarrollo del béisbol panameño tendrían que mirar más la edad y las condiciones físicas de los jugadores que están participando en nuestros campeonatos. De esos que tienen un paracaídas cuando corren hacia la primera y de esos que cuando lanzan el radar no los registra. Aquí sí debe haber un tope, pero tope de edad (39 años máximo). Estos son los que verdaderamente limitan a los juveniles y no dejan que otras figuras se muestren.
En cuanto al tope salarial es otro absurdo. Cada liga debería tener un patronato y dejarle a ellos la contratación de los refuerzos extranjeros o nacionales. Así cuando la federación le dé un aporte a las ligas sea exclusivamente para el desarrollo del béisbol provincial.
Todavía estamos a tiempo para recapacitar.
