de El Amargado del Xtra 2014
¿No le ha pasado que cuando usted entra a una reunión o cena y observa a los asistentes –no importa que estén sentados o parados– tienen sus cabezas inclinadas, mirando fijamente hacia sus piernas y con sus manos entrelazadas? No se asuste, es la moda de los celulares inteligentes, de los asesinos de la conversación y los abrazos.
Es una epidemia que nos convierte en zombis tecnológicos hambrientos de resultados, noticias y estadísticas. Estados Unidos es área contagiada y hace un par de días la empresa Nielsen reportó que 24.7 millones de personas vieron por televisión el partido entre su selección y Portugal, la misma cifra que arrojó la final de Sudáfrica 2010, cuando la selección española derrotó a la holandesa.
Claro, en ese tiempo no había los S4, S5, tablet, y computadoras con internet rápido; sin embargo, pululaban los abrazos y besitos de mejilla. Un reporte de ESPN agregó que 490 mil personas más vieron el juego (EU-Portugal) en sus celulares. La compañía deportiva también reveló que en el Mundial de 2010 había una media de 2.9 millones de personas viendo los compromisos diariamente, y que en Brasil 2014 ese promedio ha crecido a 4.3 millones hasta el momento.
Con tristeza especulo que la conversación y los estrechones de manos los suplantó la tecnología. El Twitter es otra herramienta que se ha apoderado mágicamente, por no decir diabólicamente, de las personas. Solo en el juego entre Brasil y Camerún esta red social informó que se registraron 6.1 millones. No hay tiempo para saludar, para llamarse por teléfono y mucho menos conversar, pero sí para tuitear. En este Mundial la información fluye rápidamente y AFP informó que “hasta ahora los partidos más comentados han sido el de la inauguración Brasil-Croacia, con 12.2 millones de tuits; Brasil-México, con 8.95 millones, y Alemania-Portugal, con 8.9 millones de tuits”.
Pareciera que la cura mundial está lejos, que la epidemia de tecnología seguirá creciendo y que al final todos nos convertiremos en zombis electrónicos, con la mirada perdida entre nuestras manos buscando en una pantalla satisfacción. Por el momento no hay vacunas, solo tienes que dejarte llevar y seducir por sus encantos de comodidad, como lo hicieron los 42.9 millones de personas que en Brasil vieron el partido inaugural de su equipo contra Croacia o los 34.1 millones de personas que observaron a Japón jugar contra Costa de Marfil.
Todo comenzó con los chats y con los tuits y ahora son una enfermedad mortal. Para muestra, Pepe (261 mil 26), por su tarjeta roja, y Messi (256 mil 246), por su gol salvador, generaron por minuto esa cantidad de tuits. No hay lugar seguro en la Tierra, menos en el universo. De seguro mandó su tuit ayer en el caso de Luis Suárez, el de las mordidas. Déjese llevar y sígame en rafacalvo13 en Twitter.
