Lo más seguro es que hoy Julio Dely Valdés ponga su cargo a disposición de la federación de fútbol y que los federados le pidan al colonense que se mantenga al frente del seleccionado para comenzar el proceso hacia el Mundial de Rusia 2018.
Pareciera descabellado, porque en toda esta eliminatoria nos hizo sufrir con sus alineaciones y por jugar al empate. Lástima por ser tan testarudo y estar siempre a la defensiva, eso le costó el odio y las malas vibras de algunos.
Sin embargo, ningún otro técnico nos puso a suspirar tan cerca del oído de un Mundial. Dely ha sido un verdadero estratega que supo arriesgar, aguantar, presionar cuando fue necesario, impartió disciplina y nunca jugó al pedido del aficionado, eso hay que respetarlo. Sus antecesores fueron complacientes y también criticados.
En la conferencia de prensa Dely dijo que el único culpable de haber perdido ante Estados Unidos y de la eliminación es él. Nada se le puede pedir a los 11 guerreros que jugaron ante los estadounidenses, lo hicieron de hombre.
Me siento dolido de como terminó todo. Sí se pudo y pasamos del cielo al infierno en dos minutos, pero así es el fútbol, es el deporte. Hoy México festeja que jugará el repechaje con Nueva Zelanda y nosotros lloramos.
Cuanto me hubiese gustado ver a mi Sele con la garra ante Estados Unidos. Pelearon cada balón y estuvieron a dos minutos de seguir soñado de ir a Brasil 2014. Hoy tendremos que recoger los platos rotos y comenzar de nuevo.
