Si yo fuera el presidente de la Federación Panameña de Fútbol no me quedaría con los brazos cruzados y contando los días para que llegue diciembre (2014). Total, sus detractores lo critican si hace o no hace.
Por eso apoyo que arranquemos en la búsqueda de un nuevo técnico, pero su elección debe ser un proceso de transición en el que Julio Dely Valdés le entregue a su sucesor la selección de Panamá.
Dely Valdés debería continuar unos meses más al frente de la Sele, ojaláacepte y servir de asesor en ese período. Esa continuidad dejaría al descubierto los errores que se tienen que corregir.
No apuesto más por comenzar de cero. Esa ha sido nuestra historia, traemos técnicos con grandes lauros a dirigir por pocos meses y luego se van cuando descubren nuestra realidad.
Maturana, Stoichita y Guimaraes son algunos ejemplos. Comenzamos de cero y de pronto nos dimos cuenta de que sus procesos eran largos, costosos y exigentes. Y lo peor, sin resultados.
El que sea el sucesor de Dely Valdés la tendrámuy difícil. Probablemente Baloy, Gavilán Gómez, Blas, Matador serán algunos de los grandes ausentes en el camino a Rusia 2018, así que además de entrenador tendrá la misión de buscador de talentos y formador, y estos dos últimos encargos a los anteriores técnicos extranjeros no les gustó.
Stempel jugó bien este papel, igual que Dely, al que no le pido que se quede, sino que cumpla con el protocolo de transición. Nuestra dirigencia se lo debe pedir antes de comenzar a buscar a nadie.
