En 2006 inauguré en KW Continente el programa dominical “A corazón abierto”, y a través del común amigo Cañita Correa conseguí que aceptara ser entrevistado. Sobre pasajes de su historia personal, e incluso sobre una de sus hijas, en ese tiempo Primera Dama, y de quien supe que un día, de niña, se le suspendió ver el drama detectivesco Baretta, y cuando llegó ese domingo por la noche toda la familia había resultado castigada.
En 2009 grabamos el mejor programa de “A corazón abierto”. Sobre Trespatines... Él fue testigo de los inicios trespatinescos en la plaza radiofónica habanera. En diciembre de 2010 grabamos un programa especial en honor a Osvaldo Farrés: “Siempre que te pregunto/ ¿Qué?, ¿cuándo?, ¿cómo? y ¿dónde?/ Tú siempre me respondes:/ Quizás, Quizás, Quizás”/.
En 2011 empezamos un programa que no es mensual. En directo y se transmite en vísperas de luna llena. Y cada 28 o 29 días compartimos los micrófonos de KW Continente. Es una fiesta sentarse al lado de esa energía y talento de nombre Tony Fergo. A propósito: esta semana será operado y confiamos en que saldrá librado de la prueba, y con buen humor.
Tony encarna genialidad, y la soporta, y genialidad también es locura.
En estados de genialidad, por ejemplo, los poetas, y Tony es compositor de más de 500 textos y de centenares de otros poemas, descubren palabras y asociaciones nuevas y les aumenta la facilidad con que pueden enumerar sinónimos. Se incrementa la cantidad y calidad de sus abstracciones y asociaciones de pensamientos. En estos estados, sus emociones son más intensas. Necesitan menos horas de sueño y mantienen su actividad psíquica sin agotarse.
La creatividad se asocia, pues, a trastornos mentales. Es solo escudriñar la vida de artistas.
Escritores, artistas y compositores, basándose tanto en sus cartas como diarios de vida, fichas médicas e información de sus parientes y amigos, estas patologías se hacen evidentes. No todos los genios padecen de trastornos mentales, ni tampoco todos los locos son genios. En uso de mis facultades de expresión y pataleo, y por mi libre albedrío, por tanto:
Considerando:
Que no sabemos si en el caso de Tony el desorden es polar, unipolar, bipolar o tripolar...
Que quien nació niño en la República Libre y Federativa de Guanabacoa le escribió una Constitución, y trabajó en radio, mercadeo político, publicidad, humorismo y fue pionero en el jingle en Cuba, España y Panamá;
Que ha escrito más de 500 composiciones, entre las que sobresalen Luna Lunera, La Televisión y Alma Vanidosa;
Que trabajó con Isolina Carrillo, que no le escribió a él Dos Gardenias, pero a quien él sí consiguió piropear;
Que como dicen los árabes, puede ser un ser fantástico o un espíritu de un pueblo desaparecido, actuante de noche y escondido de día;
Que no es propiamente un jugador de baloncesto, pero sí se parece a un duende;
Que ha alegrado la vida con sus paradojas, metáforas, ironías, sarcasmo;
Que no ha demostrado tener mal genio;
Que “Yo soy Ana de la Americana” sobrevivió a Ana de la Americana;
Que es un inventor nato y operador avanzado de los vericuetos de la lengua española;
Resuelvo:
Yo, Rafael Candanedo, declarar, en todo el territorio nacional y más allá, en el centro de la tierra, en el subsuelo, en los mares, en el aire y en la ese acostada que no lo está tanto, determino declarar a Tony Fergo, genio de Panamá y alrededores.
Háblase.
