Hoy es la última oportunidad que tiene para ver en pantalla grande esa pieza magistral que es Nader y Simin: una separación.
Se proyectará en la Sala 3 de Cinemark de Multicentro, a las 9:50 p.m., en el marco del Festival Internacional de Cine de Panamá.
Estamos ante la cinta iraní más premiada de los últimos 10 años y cada distinción recibida se la merece y por mucho.
Asghar Farhadi escribe y dirige una cinta humana, poética, transgresora y hermosa como pocas.
Es sobre un matrimonio que junto a su hija desean construir una nueva vida en el extranjero, pero a pocos días de irse se le diagnostica Alzheimer al padre del hombre y el mundo se les vuelca de una manera trágica.
Entonces viene el dilema: ¿marcho para encontrar un mejor mañana fuera de mi patria con mi familia? o ¿me quedo en el terruño cuidando el presente de mi padre?
Farhadi presenta un guión que permite que el espectador incline la balanza por la esposa que desea irse, por su compañero que decide quedarse o por la hija que sufre por estar en medio de un posible divorcio de sus papás. Brillante.
