Un grupo de personas se reunió, la mañana de este viernes 23 de octubre de 2020, en la calle Martín Sosa, frente a la iglesia Hosanna.

Lo hicieron para recordar a las 18 personas que −hace 14 años− fallecieron en el incendio del autobús 8B-06 de la ruta Mano de Piedra-Corredor Norte.

En el sitio de la tragedia, donde otras cinco personas resultaron con heridas de gravedad y el resto con algunas lesiones leves, se pintaron corazones azules sobre la vía, en memoria de las víctimas por este hecho de tránsito.

Antes, se realizó una misa en la basílica menor de Don Bosco.

Para Yeisika Pinzón, familiar de una de las víctimas fatales de este suceso, la tragedia del 8B-06 ha enseñado, entre otras cosas, a darle el debido mantenimiento al transporte público en el país y a valorar a los pasajeros como los seres humanos que son. Sin embargo, también recordó que fue un suceso que trajo luto a muchas familias panameñas.

La tarde de aquel 23 de octubre de 2006, el autobús ardió tanto que las llamas elevaron la temperatura a cerca de 400 grados centígrados, según el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses. Se trató de la mayor desgracia en el sistema público de transporte colectivo, en los últimos años.