El primer domingo —de los tres que dura esta tradicional celebración— marca el inicio del recorrido de la Danza del Gran Diablo por las comunidades y principales calles del distrito de La Chorrera, en la provincia de Panamá Oeste.

Esta manifestación cultural, profundamente arraigada en las festividades del Corpus Christi, representa la lucha entre el bien, encarnado por el Arcángel San Miguel, y el mal, simbolizado por el Diablo Mayor.

La agrupación chorrerana “Profesor Luis Moreno”, integrada por niños, adolescentes y adultos, mantiene viva esta tradición a través de generaciones.

Los diablos danzantes, con sus llamativas máscaras, casacas adornadas con espejos, faldas de pañuelos y cascabeles, recorren las calles al ritmo del tambor chorrerano. Este se interpreta en distintos estilos —corrido, norte y ciénega—, acompañando una coreografía que alterna círculos y líneas, y que culmina siempre con el triunfo simbólico del bien sobre el mal.