El terremoto del 9 de octubre en Panamá aceleró el uso de una tecnología que permite crear, gestionar, analizar, visualizar y compartir mapas y datos geolocalizados. El objetivo es hacer más eficiente el manejo de la información y coordinar mejor la respuesta en el terreno, evitando la duplicación de esfuerzos.

Así lo confirmó Raymundo Ortega, de la Cruz Roja Panameña, quien lidera desde este organismo humanitario parte del trabajo para poner en marcha una plataforma conjunta de datos abiertos. Aunque todavía no está disponible al público y está próxima a divulgarse en línea, la información recopilada ya está siendo utilizada por los organismos de emergencia a través de los mecanismos de trabajo existentes, con el apoyo de profesionales de ESRI en el análisis de los datos.

Una vez completada, la plataforma centralizará la información de los distintos portales que reúnen datos, imágenes y otros recursos durante las emergencias. El objetivo es integrar información técnica y no técnica para facilitar la coordinación entre las instituciones y mejorar la respuesta ante futuros desastres.

“Cuando se presente otro evento categoría emergencia, [se podrá] saber cuál es la ruta”, comentó Marianne Amaya gerente de cuenta para ONGs y Educación de Esri Panamá que acompaña el proceso y habilitó para la Cruz Roja un sistema de respuesta ante emergencias. ESRI también proporcionó dos técnicos sénior para apoyar el análisis de la información.

Datos geolocalizados mejoran la coordinación de la respuesta tras el terremoto en Panamá
Personal del Grupo Tx efectuando el mapeo 360 en Azuero. Cortesía Esri

Ortega explicó que, mediante el uso de drones (Cobots Lab), el mapeo 360 (Grupo Tx) y recorridos realizados por voluntarios, se ha recopilado información sobre Tonosí y Macaracas. Ambas zonas, cercanas al epicentro, fueron identificadas como prioritarias para iniciar el trabajo por el impacto que tuvo sobre el terreno y sus infraestructuras el terremoto de 7.7 grados que sacudió la región de Azuero.

Este trabajo fue posible gracias a alianzas con las empresas mencionadas y al Movimiento de Pilotos de Drones Solidarios por Panamá, que surgió en respuesta a la necesidad de brindar apoyo y soporte a las comunidades afectadas por el terremoto incorporando la tecnología como herramienta para contribuir a la respuesta ante la emergencia, facilitar el acceso a información del territorio y apoyar las labores de evaluación y atención.

“A través de vuelos con drones se captó el estado de todas las vías, estructuras dañadas y se tiene la certeza de dónde hay escombros”, precisó Ortega, como ejemplo del trabajo que se está realizando. En Macaracas, en particular, se coordinó un trabajo que incluyó vuelos con drones y mapeo 360 en las calles, de manera simultánea.

Datos geolocalizados mejoran la coordinación de la respuesta tras el terremoto en Panamá
Grupo de pilotos voluntarios que apoyó el levantamiento de información en las zonas afectadas con el uso de drones en alianza con Cobots Lab, que es la empresa que representa a Flying Labs Network en Panamá, una red internacional que promueve el uso ético y responsable de drones y robots, con presencia en más de 35 países a nivel mundial. Foto/Cobots Lab

Ortega explicó que, para evaluar los daños tras un desastre, el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) utiliza una encuesta que también emplean el Cuerpo de Bomberos, el Ministerio de Salud y el Ministerio de Educación (Meduca).

“Con la emergencia que tenemos aquí en Panamá, el formulario que utiliza Sinaproc nosotros lo estamos usando también. Y de ahí entonces nace también hacer levantamiento un poco más allá, y consolidar toda la información en un solo punto y que sea de acceso para las instituciones o las entidades de respuesta”, afirmó.

El inicio

Hace unos cuatro meses, la Cruz Roja Panameña comenzó a familiarizarse con esta tecnología, de la mano de ESRI. La organización forma parte del Centro de Operaciones de Emergencia (COE), integrado por otras 45 instituciones y organismos de respuesta y seguridad. Estas herramientas, que llevan años utilizando empresas e instituciones gubernamentales, incluyen plataformas como Copernicus WCGS y ArcGIS, entre otras.

Datos geolocalizados mejoran la coordinación de la respuesta tras el terremoto en Panamá

Ortega destacó que, en emergencias anteriores, a menudo el personal de emergencia llegaba a una calle y descubría que otra organización ya había intervenido. Con la herramienta que han desarrollado, explicó, la información está unificada y todas las organizaciones pueden consultarla para coordinar la respuesta.

Así, a partir de junio sacaron las licencias necesarias y empezaron a capacitarse y, en octubre, cuando el terremoto azotó el área de Azuero decidieron utilizar la necesidad como generador de acción. Ortega relata que hicieron una convocatoria, seleccionaron voluntarios de acuerdo al perfil y se empezó el trabajo en los puntos de intervención, coordinando con los centros de operaciones de emergencia. Luego fueron a hacer el levantamiento de información geoespacial, que permite mejorar la evaluación de daños que se está haciendo a pie, ya que se genera un modelado de datos que está disponible para las instituciones cuando van a entregar la ayuda humanitaria. “Por ejemplo, si yo quiero reconstruir escuelas, ya tengo la encuesta que se hizo a pie, el sobrevuelo para saber el grado de afectación, datos estimados que me indiquen el costo aproximado de pérdida”, detalló. De esta manera, acotó, vamos viendo una respuesta más integrada.

El trabajo que aceleró el terremoto

En la mayoría de los puntos cercanos al epicentro del terremoto el equipo de trabajo ha logrado un 80% de levantamiento de la información con drones, lo que les permite confirmar lo que se realiza con personal a pie.

En tres días se recorrieron los puntos de mayor prioridad: isla de Cañas, Tonosí, Tonosí cabecera, Macaracas, Llano de Piedra, La Colorada. La Pitaloza —epicentro del terremoto— aún no ha sido mapeada con las tecnologías geoespaciales. Mientras tanto, ya comenzó la segunda parte del trabajo, que es el análisis para la toma de decisiones basada en evidencia.

La información está consolidada, centralizada. Eso permite dar una respuesta mucho más rápido, porque a veces cuando ocurren las emergencias [...] dejamos comunidades por fuera, porque no tenemos esa visión amplia de dónde hemos evaluado y en dónde hemos entregado.

Raymundo Ortega, Cruz Roja Panameña

El trabajo en coordinación con el resto de las instituciones y tras conocer que no existían mapeos de este tipo.

Como parte de la información ya recopilada está: cuántas familias y cuántas viviendas han sido afectadas, cuál es el nivel de afectación (total, moderada, leve o no tuvo), cuántas personas viven en la familia. Ahora, otro grupo de personas “que no estuvo en el terreno se encuentra procesando la información de imágenes, videos, moderación de datos o de estructuras, capas de antes con las capas de ahora”, indicó el técnico de la Cruz Roja Panameña.

Qué viene después

El proyecto de la Cruz Roja Panameña va más allá de la actual emergencia. Estando en tiempos de paz, destaca Ortega, su objetivo es trabajar con las comunidades en la preparación para desastres, en el programa de brigadas escolares, incluso en programas de no violencia y de salud, hasta mapeo de zonas vulnerables en las comunidades que están cercanas a las sedes de este organismo humanitario, de forma que puedan integrar en un solo lugar todos los programas, todos los recursos y todas las acciones, a través de las coordinaciones internacionales.

Datos geolocalizados mejoran la coordinación de la respuesta tras el terremoto en Panamá
Integrantes de la Cruz Roja entregan insumos y ayuda humanitaria a personas afectadas por el sismo de magnitud 7,7, este lunes en Isla Caña (Panamá). EFE/ Bienvenido Velasco

De acuerdo con el informe más reciente del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), del miércoles 21 de octubre, el balance preliminar registra 10,655 viviendas evaluadas, que involucran a 35,065 personas en análisis de necesidades. Además, 619 centros educativos y 120 instalaciones de salud con afectaciones.

Como parte de la respuesta a la emergencia, el organismo informa que se han habilitado 126 albergues que acogen a 5,628 personas; que se han movilizado unas 208,317 libras de ayuda humanitaria por vía aérea y al menos 365 toneladas por vía terrestre, con atención reportada en 175 comunidades.