Demetrio Santamaría Montezuma tomó posesión formal este 26 de septiembre como rector de la Universidad Autónoma de los Pueblos Indígenas (UAPI) para el período 2026-2031, en medio de cuestionamientos planteados en la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional sobre el proceso mediante el cual llegó al cargo.
La ceremonia se realizó a las 9:00 a.m. en el salón de reuniones del Consejo de Coordinación de la comarca Ngäbe Buglé. Santamaría ya se encontraba al frente de la universidad como rector interino; el acto formalizó su período rectoral por los próximos cinco años.
El cargo de rector de la UAPI tiene un salario mensual de $6,000.
Los cuestionamientos surgieron durante la sustentación del presupuesto de la UAPI para 2027, realizada el pasado 2 de septiembre ante la Comisión de Presupuesto.
Durante esa sesión, el diputado de la coalición Vamos, Jhonathan Vega, mostró documentos relacionados con los antecedentes de Santamaría en la universidad, entre ellos una carta dirigida a la entonces ministra de Educación, Maruja Gorday de Villalobos, y firmada por el exdiputado Ricardo Santos.
La carta corresponde a los primeros años de funcionamiento de la UAPI y muestra que Santos recomendó a Santamaría para ocupar un cargo en la nueva universidad. En el documento, el entonces diputado destacaba su preparación académica y solicitaba que fuera tomado en cuenta.
“Quiero resaltar que el señor Santamaría cuenta con una preparación académica para asumir su dirección desde esta universidad”, señala la carta mostrada durante la sesión.
En esa misma sesión, Vega mostró documentos correspondientes a las evaluaciones de los aspirantes a la rectoría y afirmó que Santamaría obtuvo la calificación más baja del proceso, pese a lo cual fue elegido para ocupar el cargo. El diputado también cuestionó que se postulara en una nómina individual.

Vega señaló además que Santamaría fue el único candidato en la elección para la rectoría y que, de los 85 estudiantes de la universidad, 55 participaron en la votación.
También sostuvo que Santamaría había ocupado el último lugar de la terna de aspirantes evaluados antes de ser elegido rector.
Presupuesto y gestión bajo la lupa
Durante la sesión también se cuestionaron aspectos de la ejecución presupuestaria y de la gestión administrativa de la UAPI.
En abril, estudiantes de la universidad acudieron a la Asamblea Nacional para denunciar problemas relacionados con la matrícula y la gestión administrativa de la institución.
Para 2027, la UAPI proyecta más que cuadruplicar su matrícula, de 85 a 350 estudiantes. También prevé aumentar de 22 a 47 el número de docentes y ampliar de dos a cuatro sus programas académicos.
La institución contempla, además, ampliar su presencia en otros territorios indígenas y crear nuevos programas, entre ellos los relacionados con agricultura y salud.
Una universidad sin sede propia
El crecimiento previsto ocurre mientras la UAPI todavía enfrenta una limitación básica: no cuenta con un campus propio.
Actualmente desarrolla actividades en espacios facilitados en la comarca Ngäbe Buglé y en centros ubicados en Hato Chamí, Peña Blanca y Llano Tugrí.
La construcción de una sede propia había sido estimada previamente en unos $11 millones y fue incorporada en los proyectos del Ministerio de Educación, luego de que la primera licitación fuera declarada desierta, según explicó Santamaría durante la sustentación presupuestaria.
La UAPI fue creada mediante la Ley 288 del 10 de marzo de 2022, con el propósito de ofrecer educación superior a los pueblos indígenas y reducir la migración de estudiantes hacia otras regiones.
Con el inicio del período 2026-2031, Santamaría queda al frente de una universidad que busca llevar su matrícula de 85 a 350 estudiantes, ampliar su oferta académica y avanzar hacia una sede propia.
Su llegada a la rectoría ocurre mientras en la Asamblea Nacional permanecen los cuestionamientos sobre el proceso de selección y se conoce el antecedente de la recomendación que acompañó su ingreso a la institución.


