Una maestra de una de las regiones más golpeadas por el sismo no esperó a que se reanudaran las clases: visitó, casa por casa, a sus 18 alumnos. “Eso es un apoyo emocional grandísimo para ese niño y para esa familia”, cuenta Zoraida Yángüez, directora nacional de Educación Inicial del Ministerio de Educación (Meduca).

Esa visita encaja en la lógica del plan que el Meduca diseñó para las regiones más afectadas por el terremoto de magnitud 7.7 del 9 de octubre, con epicentro en La Pitaloza, en Azuero.

El plan tiene tres fases: “contacto en emergencia”, “continuidad educativa” y “retorno seguro y gradual a las aulas”. Las dos primeras están en ejecución. La tercera comenzó el miércoles 21 de octubre.

Primero, lo emocional

La primera fase busca saber cómo están los estudiantes y sus familias, y por eso atraviesa todo el plan. Al menos 227 psicólogos y trabajadores sociales del Meduca están desplegados en Herrera, Los Santos, Coclé y Veraguas, las cuatro regiones más afectadas, donde atienden la salud socioemocional de niños y adolescentes con talleres, actividades de colorear, juegos y deportes.

El plan de tres fases con el que Meduca trata de sostener el año escolar tras el terremoto
Imagen tomada de Servicios Psicoeducativos Coclé

“Un desarrollo emocional adecuado de niños y adolescentes es importante para garantizar que se dé el proceso de enseñanza y aprendizaje”, dijo la psicóloga Verushka Ordáz, directora nacional de Servicios Psicoeducativos, quien este viernes 23 de octubre acompañó a los equipos en Macaracas, en la provincia de Los Santos, durante una gira por la región.

El apoyo comenzó desde el Centro de Operaciones de Emergencia y luego se amplió, con los datos del departamento, a la atención virtual, telefónica y presencial.

Hoy incluye sedes de atención psicológica y visitas a las familias para darles herramientas frente a las secuelas del sismo. Los equipos usan además un cuento sobre las emociones posteriores al terremoto, con los más pequeños. “Es imposible pensar que un tema como este lo vamos a abordar solo con los estudiantes”, afirmó Ordáz, y remarcó que la atención se amplió a toda la comunidad educativa.

El plan de tres fases con el que Meduca trata de sostener el año escolar tras el terremoto

En las escuelas que ya reabrieron porque sus estructuras superaron las evaluaciones, los equipos canalizan casos hacia especialistas, visitan las aulas y dan talleres a estudiantes, docentes, personal administrativo y familias. Profesionales de Coclé, Panamá Oeste, Panamá Norte, San Miguelito y Chiriquí colaboran de forma voluntaria, y se sumarán otras regiones. Sus números de celular están a disposición de la comunidad educativa.

En las 84 escuelas con daños severos, ubicadas en su mayoría en las cuatro provincias más afectadas, la prioridad es que los niños “liberen esas emociones y transformen los miedos y las ansiedades en fortaleza”, explicó Yángüez. Estar con los compañeros y ver a la maestra ayuda en ese proceso, agregó.

Continuidad, sin directriz vertical

La segunda fase define cómo seguirá el proceso educativo, y la decisión quedó en manos de cada región escolar, según el consenso de su comunidad educativa. “No podemos dar una directriz vertical, porque no todos los centros educativos van a responder de la misma manera”, afirmó Yángüez.

3,112
Es el total de centros educativos que tiene el Meduca en el país.
57,000
Es el total de docentes con los que cuenta el sistema oficial.
1,097
Es el total de escuelas que estarán operativas a partir del lunes 26 de octubre.

La flexibilidad incluye horarios reducidos y la opción de usar guías elaboradas por el docente o los recursos del Meduca, como el currículo priorizado, las guías amigables y las plataformas digitales empleadas durante la pandemia. El tiempo apremia porque restan solo 28 días del calendario escolar. “No podemos perder el vínculo, que se dé un cierre abrupto del año escolar”, remarcó.

El regreso, paso a paso

La tercera fase arrancó el 21 de octubre, cuando el Meduca ordenó el retorno progresivo a clases presenciales en las escuelas oficiales de Panamá Centro, Panamá Norte, Panamá Este, Panamá Oeste, San Miguelito, Colón, Darién, Chiriquí, Bocas del Toro y las comarcas Emberá Wounaan, Guna Yala y Ngäbe Buglé. Abrieron unos 770 de los 3,112 centros oficiales del país, pero no todos los estudiantes llegaron. El lunes 26 de octubre, otros 327 planteles se sumarán al retorno a clases.

Herrera, Los Santos, Coclé y Veraguas no figuran en ese calendario: la mayoría de sus escuelas sufrieron daños muy severos o las evaluaciones estructurales no han concluido.

“Se dan situaciones como el temor de los padres, el temor de los niños, docentes que perdieron todo porque pertenecen a una comunidad afectada”, dijo Yángüez

Zoraida Yángüez

“Eso se entiende, y es ahí donde hablamos de flexibilidad por parte del docente, sin descuidar el vínculo con el centro educativo”.

El seguimiento estará a cargo de los supervisores de cada región escolar, que monitorearán y acompañarán a las escuelas.

En una escuela cercana a Chepo de Las Minas, en Herrera, Ordáz vio cómo era esa continuidad: las maestras llevaban módulos a las madres de familia, y los niños los recibían contentos.

El plan de tres fases con el que Meduca trata de sostener el año escolar tras el terremoto
Verushka Ordáz, directora nacional de Servicios Psicoeducativos, comparte durante una reciente actividad con niños. Imagen tomada de redes sociales @veraordas

“Les distrae, les da algo más que hacer dentro de esta incertidumbre que puede haber traído el terremoto”, contó. “Vimos muchos rostros de alegría”.