Fundada en 1569, La Villa de Los Santos conserva en sus calles la traza urbana heredada de la época colonial, con su plaza central, casonas antiguas y la histórica iglesia de San Atanasio, cuyo valor arquitectónico forma parte de la memoria de la región.
Pero dos días después del terremoto del pasado 9 de octubre, la imagen del poblado es otra. Las carpas y tiendas de campaña han tomado protagonismo en una comunidad donde el miedo a nuevas sacudidas mantiene a residentes fuera de sus viviendas. No es para menos. Las réplicas registradas en distintos puntos del país sumam más de 200.
Las grietas en los edificios y las viviendas dañadas no solo plantean una emergencia habitacional, sino también el desafío de preservar los espacios que conectan a la comunidad con su pasado.
Los parques Simón Bolívar y Rufina Alfaro se han convertido en espacios para instalar carpas y habilitar refugios temporales.


Otros residentes han tendido tiendas de campaña en los patios de sus casas, mientras algunos han optado por dormir en sus autos, preparados para salir del lugar si es necesario.
El terremoto provocó un susto enorme que, lejos de disiparse, se mantiene vivo cada vez que se siente una réplica. No es solo el miedo a volver a experimentar un movimiento de esa intensidad.

También está el temor de que las estructuras que ya fueron sacudidas terminen de ceder y se conviertan definitivamente en escombros.
Con el paso de los días, los relatos de los residentes de La Villa han pasado del miedo y la incertidumbre tras el terremoto a los reclamos de ayuda para enfrentar sus consecuencias.
Muchos temen regresar a sus casas, si es que aún están de pie, al tiempo que crece la necesidad de respuestas sobre la seguridad de las estructuras afectadas, las condiciones en las que permanecen las familias y el apoyo que recibirán para comenzar a recuperarse.
Marisol Viane, residente de La Villa de Los Santos, cuenta cómo el terremoto del pasado viernes 9 de octubre cambió su vida. Tras perder su vivienda, pide ayuda al Gobierno para salir adelante. 🎥 Mira aquí su historia. https://t.co/ym1Fb5nxv1
— La Prensa Panamá (@prensacom) October 11, 2026
En La Villa de Los Santos, Miluska Villarreal permanece en una carpa instalada en el parque, tras el terremoto que sacudió al país el pasado viernes. #Terremoto #LosSantos #Panamá https://t.co/Kar3jCHyEz
— La Prensa Panamá (@prensacom) October 11, 2026
Entre las estructuras más emblemáticas de La Villa de Los Santos que resultaron afectadas por el terremoto están la iglesia de San Atanasio, el edificio del municipio, las instalaciones de la Policía Nacional, el cuartel de los bomberos, el Banco Nacional y la Escuela del Folclore, además de varias viviendas.

Los daños alcanzaron a todos: edificios públicos, espacios vinculados con la vida comunitaria y construcciones que forman parte de la identidad histórica y cultural del sitio.
A las 5:00 p.m. de este domingo 11 de octubre, una ráfaga de lluvia cayó sobre La Villa de Los Santos. En otro momento, habría sido una bendición para aliviar el calor y humedecer las siembras.
Hoy, para quienes perdieron el techo de sus casas por el terremoto, era lo último que necesitaban: más agua sobre sus pertenencias y la amenaza de pasar otra noche a la intemperie.
Con información de Irving Viane



