Al menos 475 médicos se inscribieron en el Primer Concurso Nacional de Residencias Médicas 2026 y la Caja de Seguro Social (CSS) adjudicó 71 plazas. Para Nicolás García, presidente de la Federación Nacional de Médicos Residentes e Internos de Panamá (Fenameri), la diferencia refleja una de las principales limitaciones del sistema de salud: la capacidad para formar nuevos especialistas.

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El problema, explica en una entrevista con La Prensa, no es la falta de médicos interesados en especializarse. El cuello de botella está en las oportunidades para acceder a una residencia y en la capacidad de los hospitales para sostener los programas de formación.

“¿Qué está pasando con ese más de 80% de los aspirantes que no logran entrar a un sistema de formación?”, plantea García.

La respuesta, sostiene, obliga a mirar más allá del número de plazas que se anuncia cada año. Para ampliar la formación de especialistas se necesitan hospitales con capacidad docente, médicos que puedan asumir funciones de formación, presupuesto, equipos e infraestructura.

El límite está en los hospitales

Un centro docente no puede recibir indefinidamente más residentes sin aumentar también el número de pacientes, procedimientos, quirófanos, equipos y docentes disponibles.

En una residencia quirúrgica, por ejemplo, duplicar el número de residentes en un mismo hospital puede reducir las oportunidades de participar en procedimientos y adquirir experiencia práctica.

Por eso, la propuesta de Fenameri no consiste simplemente en abrir más cupos en los hospitales que ya existen.

“Lo importante en este punto es que se tiene que generar mucho más centros formadores”, afirma García.

A su juicio, Panamá cuenta con instituciones capaces de formar médicos con buenos estándares, pero son insuficientes para atender la demanda de nuevos especialistas.

“Los jóvenes que se forman en nuestras instituciones son jóvenes que salen bien formados”, dice.

García añade que su experiencia en rotaciones en otros países le permite sostener que Panamá mantiene un nivel de formación médica competitivo, al menos en el ámbito regional.

“El problema no es la capacidad de un hospital para formar médicos, sino que necesitamos muchos más hospitales para formar médicos”, resume.

‘La última vez hubo 71 plazas para especializarse y casi 500 médicos’

Formar a un especialista toma años

El caso de cardiología muestra por qué, según García, la planificación de las residencias debe considerar el tiempo que toma formar a un especialista.

Un médico debe completar seis años de universidad y dos años de internado antes de concursar por una residencia. Para llegar a cardiología, posteriormente debe cursar tres años de medicina interna y otros dos o tres años de cardiología.

En total, García estima que la formación de un cardiólogo puede tomar alrededor de 15 años.

Por eso considera insuficiente que determinadas convocatorias habiliten una o dos plazas para una especialidad.

“Si nosotros solo habilitamos una plaza por año para X lugar, o dos plazas por año para X lugar, entonces verdaderamente que no se está haciendo lo suficiente”, sostiene.

“No se están habilitando suficientes plazas para la demanda que tenemos de la población nacional”.

Nicolás García, presidente de la Fenameri.

La planificación, añade, también debe anticipar que las necesidades de salud cambian con el crecimiento de la población, el envejecimiento y el aumento de las enfermedades crónicas y de otros problemas que requieren atención especializada.

Más especialistas también requieren recursos

Una vez formado el especialista aparece otra pregunta: ¿dónde trabajará y con qué recursos?

García señala que provincias como Bocas del Toro y Darién tienen menor disponibilidad de especialistas que la capital. Sin embargo, considera que distribuir médicos sin fortalecer al mismo tiempo los servicios de salud tampoco resuelve el problema.

Pone como ejemplo la formación de coloproctólogos.

“De nada me sirve formar 10 coloproctólogos y mandar 10 coloproctólogos a la provincia de Bocas del Toro si allá no tienen colonoscopio”, afirma.

La infraestructura, los equipos y los insumos deben acompañar la contratación de especialistas. Lo mismo ocurre con el resto del personal sanitario.

“No solamente el personal médico”, recalca. También se necesitan enfermeros, laboratoristas, farmacéuticos y técnicos.

Para García, la formación debe planificarse junto con la capacidad real de los servicios donde esos profesionales van a trabajar.

“El problema no es la capacidad de un hospital para formar médicos, sino que necesitamos muchos más hospitales para formar médicos”.

Nicolás García, presidente de la Fenameri.

Panamá forma entre 100 y 120 especialistas al año

Según García, Panamá forma actualmente entre 100 y 120 especialistas y subespecialistas al año.

Cuando se le pregunta cuánto debería aumentar esa cifra para cubrir las necesidades actuales, responde que al menos al triple.

Fenameri no presentó durante la entrevista un estudio o metodología que permita verificar esa estimación, por lo que se trata de una proyección planteada por el dirigente gremial.

La preocupación de García no se limita al número de médicos que se forman. También apunta a la capacidad del sistema para retenerlos.

La discusión sobre las residencias ocurre mientras las autoridades han recurrido a convocatorias para cubrir vacantes de especialistas. En marzo de 2026, la CSS informó que mantenía 71 plazas disponibles en distintas provincias y que, ante la baja participación nacional en convocatorias anteriores, recibiría también solicitudes de médicos extranjeros.

García rechaza esa alternativa.

“Como federación, un no rotundo a la contratación de médicos extranjeros”, afirma.

77
Plazas de especialistas siguen vacantes en la CSS
18
Convocatorias ha realizado la entidad
3
Especialistas que renunciaron en Colón.
100
Especialistas y subespecialistas se forman cada año en Panamá.

Considera que Panamá debe priorizar la formación de los médicos que ya están interesados en especializarse y trabajar en el país. Fenameri ya había expresado públicamente esa posición en septiembre de 2025, cuando cuestionó la contratación de médicos extranjeros y señaló la necesidad de ampliar las plazas de residencia.

Además, García advierte que Panamá compite por sus propios médicos con países como España, Alemania, otros países europeos y Estados Unidos, que ofrecen alternativas de formación y empleo.

“Cada vez tenemos menos incentivo por parte de nuestro sistema”, afirma.

Para el dirigente gremial, ampliar las plazas debe ir acompañado de condiciones que permitan retener a los especialistas y llevarlos a los lugares donde hacen falta.

“Tenemos una medicina con alta capacidad, un buen sistema de formación. Lo que hay que seguir apuntando es a que se habiliten más centros formadores, se habiliten mucho más plazas”.