La falta de agua potable, la baja presión y un servicio intermitente se han convertido en un problema recurrente para muchas comunidades de los distritos de Panamá y San Miguelito, especialmente en los sectores altos, donde el líquido no logra llegar con la presión suficiente.
Más de 20 comunidades han reportado que, debido a la intermitencia del suministro, reciben agua apenas entre cuatro y seis horas al día, principalmente durante la madrugada. Esta situación afecta a familias enteras y dificulta actividades básicas como cocinar, lavar, limpiar y mantener los tanques de reserva abastecidos.
Según reportes recibidos por La Prensa, en las últimas semanas la situación ha empeorado en varios sectores, donde los residentes aseguran que reciben menos agua. Muchos de estos problemas llevan años y el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan) tiene conocimiento.
Entre las áreas afectadas se encuentran Hato Pintado (calle Los Copetes), La Pulida, 12 de Octubre, Altos de Miramar (calle George Westerman), El Cangrejo (calle Erick del Valle), Betania, Carrasquilla (La Loma), Miraflores (calle Ottawa y Colinas), San Francisco (detrás del parque Omar), La Cresta, Villa Cáceres, Las Cumbres (12 de Julio), Pacora (Las Garzas) y Tocumen (La Siesta Vieja), entre otras.
En San Miguelito, los reportes provienen de sectores del corregimiento de Amelia Denis de Icaza (calles U, R, L y M), Victoriano Lorenzo (Monte Oscuro y Loma Blanca), Nuevo Veranillo, Samaria-Sinaí y Villa Lucre, entre otros.

Incluso la falta de agua potable está afectando a residentes de edificios y complejos residenciales, donde la baja presión y la irregularidad del suministro impiden mantener llenos los tanques de reserva. En las últimas semanas, algunos PH no han podido abastecer sus tanques debido a que el agua llega muy tarde durante la madrugada, lo que dificulta recuperar los niveles de reserva.
Los administradores de comunidades como Hato Pintado y La Pulida han pedido a los residentes racionar el agua y permanecer atentos a los horarios de abastecimiento, mientras monitorean los niveles de los tanques y evalúan cuánto suministro podrán garantizar cada día. Algunos edificios incluso han optado por comprar agua para abastecer sus reservas.

Un calvario diario: vivir sin agua
Para residentes como Griselda Hernández, la situación se ha convertido en un problema cotidiano. Explica que el agua llega entre las 3:30 a.m. y las 7:00 a.m. y luego se interrumpe, como si cerraran la llave de paso. En menos de cuatro horas debe llenar el tanque de reserva, lavar, limpiar y realizar otras tareas del hogar.
Hernández, quien vive en Amelia Denis de Icaza, señala que utilizar la lavadora con el agua almacenada en el tanque de reserva significa quedarse sin suministro durante el resto del día.

En Los Andes 2, el escenario es similar. Amanda Villa comentó que solo recibe agua durante unas dos horas en la madrugada, tiempo insuficiente para cubrir sus necesidades diarias. En la ciudad capital, sectores como La Cresta, El Cangrejo y Bella Vista también enfrentan interrupciones prolongadas del servicio.
En Carrasquilla, específicamente en el PH Lomas del Parque, por calle Ciruelo, y en buena parte de Hato Pintado, el panorama no cambia. Los residentes aseguran que deben alterar sus horarios de descanso para aprovechar las horas en que existe suficiente presión. “Unos duermen en la madrugada, mientras otros, en plena ciudad capital, nos abastecemos de agua y hacemos nuestras actividades del hogar”, contó Anita Candanedo en sus redes sociales.
En sectores altos de Parque Lefevre y Betania también se han reportado problemas de presión. En Betania, más de 10 comunidades reciben agua únicamente durante determinados periodos, principalmente entre la noche y la mañana.

Muchos de estos sectores son catalogados por el Idaan como zonas altas, mientras que algunas comunidades de Panamá Este se encuentran alejadas de la red de distribución. A esto se suman factores como las fugas, las conexiones ilegales y el desperdicio de agua.
El problema tampoco se limita a la capital. Comunidades de Panamá Oeste también han enfrentado baja presión e interrupciones del servicio.
¿Qué dice el Idaan?
Ante las denuncias por falta de agua, César Díaz, director Nacional de Operaciones del Idaan explicó que los problemas de abastecimiento en Hato Pintado, La Cresta, 12 de Octubre y sectores de San Miguelito corresponden a sistemas hidráulicos diferentes, por lo que las causas no son las mismas.
En Panamá Centro, la red depende de variables como el consumo, la demanda y las fugas, que pueden cambiar diariamente y afectar principalmente a las zonas altas.

Díaz explicó que en el caso de Hato Pintado, donde recientemente la Dirección de Operaciones se reunió con administradores de PH, el Idaan informó que mantiene medidores de caudal y presión para monitorear el comportamiento de la red.
Como medida inmediata, la entidad implementará el denominado “operativo de choque” dos veces por semana, los martes y viernes, mediante el cual dirigirá una mayor cantidad de agua hacia Hato Pintado y Pueblo Nuevo durante unas siete horas, aprovechando los periodos de menor consumo, destacó.
El funcionario informó que la entidad instaló cuatro nuevas válvulas de sectorización y trabaja en una interconexión con la avenida Fernández de Córdoba para crear un anillo hidráulico que permita retener y dirigir más agua hacia las zonas altas. Para La Cresta y El Cangrejo, además, prepara un proyecto para aportar 5 millones de galones diarios desde la planta de Miraflores.
En San Miguelito, el director Nacional d e Operaciones indicó que sectores como Amelia Denis de Icaza dependen de la recuperación del tanque de Tinajitas. El Idaan atribuye parte de las variaciones a los cambios en el consumo nocturno y proyecta el reemplazo de cuatro bombas de la planta de Chilibre, lo que aumentaría su capacidad de bombeo y permitiría aportar entre 5 y 6 millones de galones adicionales al día a la ciudad.

El Idaan reconoce que persisten problemas de suministro y señala que las reparaciones de fugas, las nuevas interconexiones y el aumento de la capacidad de producción serán claves para mejorar el servicio.


