De los 1,428 buses que conforman la flota de la Empresa de Transporte Masivo de Panamá (MiBus), 306 están fuera de servicio y 1,122 se encuentran operativos, según la información presentada por la empresa durante la sustentación de su presupuesto para 2027 ante la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional.
Un alto porcentaje de los autobuses que están fuera de servicio corresponde a los Gran Viale, adquiridos en 2010. De las 1,199 unidades de este modelo, 171 están fuera de servicio, y las que continúan en circulación acumulan, en promedio, unos 900,000 kilómetros.
Además, 34 Gran Viale están clasificados como “castigados” (con daños irreparables) y otros 135 figuran en reserva contable (respaldo en libros contables como inventario inactivo).
Carlos Sánchez Fábrega, gerente general y presidente de la junta directiva de MiBus, atribuyó parte de la situación al envejecimiento de las unidades y al costo de mantenerlas en operación después de tantos años de servicio.
“El problema del crecimiento de la flota es que ya por la antigüedad, por el énfasis en el trabajo, han perdido la capacidad. Su reparación es onerosa, costosa...”, señaló.
Los Gran Viale contrastan con las unidades más recientes. MiBus cuenta con 203 buses Torino, adquiridos en 2017, todos operativos. También tiene 21 buses medianos incorporados entre 2024 y 2026 y cinco buses eléctricos de la Ruta Verde, adquiridos en 2025, todos operativos.
Repuestos y mantenimiento
El envejecimiento de la flota también aumenta las necesidades de mantenimiento. Para 2027, MiBus solicitó $27 millones para repuestos, pero la recomendación presupuestaria contempla $13 millones, una diferencia de $14 millones.
Para mantenimiento y reparación de la flota, solicitó $7.2 millones y se recomendaron $4.8 millones, una brecha de $2.5 millones. En diésel, la solicitud fue de $30.1 millones frente a $29 millones recomendados, una diferencia de $1.1 millones.
En conjunto, las brechas en estos tres rubros suman unos $17.6 millones, recursos que MiBus considera necesarios para sostener la operación y atender las unidades que requieren reparaciones y repuestos.
Sánchez Fábrega señaló que los recursos previstos para combustible permitirían cubrir la operación de 2027 bajo las condiciones consideradas, aunque un aumento en el precio del diésel modificaría ese escenario.
El gerente general sostuvo que MiBus debe continuar con la renovación de la flota para no afectar la operación del sistema.
“Tenemos que continuar la [renovación] del 27, 28, 29 para poder evitar que MiBus tenga una crisis. De falta de buses adecuados para poder brindar el servicio”, afirmó.
La renovación de la flota
MiBus prevé incorporar 60 buses medianos diésel Euro 5 hacia finales de 2026.
Para 2027, contempla 120 buses medianos, entre eléctricos y diésel, además de proyectar la incorporación de 66 buses eléctricos de batería mediante financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Sánchez Fábrega explicó que existe un financiamiento de $21 millones para los buses eléctricos, aprobado por la República, pero se necesita contar con el espacio presupuestario correspondiente para avanzar con la licitación.
La empresa también contempla $7 millones para la incorporación de 60 buses medianos diésel.
Con estas incorporaciones, MiBus proyecta pasar de 1,100 buses operativos en 2026 a 1,175 en 2027, con una meta futura de 1,250. El objetivo es que la renovación permita recuperar capacidad operativa y ampliar el servicio hacia sectores donde actualmente existen dificultades de cobertura.
Actualmente, MiBus calcula que 50% de las viviendas están a menos de 500 metros —unos seis minutos caminando— de una parada. La meta para 2027 es elevar esa cobertura a 58%, lo que representaría unas 22,000 viviendas adicionales.
La empresa también pretende aumentar de 84% a 88% la cobertura de los principales puntos de destino de los usuarios.

