Pacientes renales del Hospital Santo Tomás cerraron este lunes la avenida Balboa, frente al Hospital del Niño, para exigir que se garantice la continuidad de sus sesiones de hemodiálisis, un tratamiento indispensable para su vida. La manifestación mantuvo la vía cerrada durante varias horas.
La protesta se produjo un día después de que personal del Cuerpo de Bomberos y del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) evacuara la antigua sala de maternidad del Hospital Santo Tomás, donde funciona una unidad de hemodiálisis, debido a las afectaciones que sufrió el edificio tras el terremoto de magnitud 7.5 del pasado viernes 9 de octubre.
Personal de los Bomberos y el Sinaproc procedieron a evacuar la antigua sala de maternidad del Hospital Santo Tomás, donde funciona una unidad de hemodiálisis, por las afectaciones que sufrió tras el terremoto de 7.5 del pasado viernes.
— La Prensa Panamá (@prensacom) October 12, 2026
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Una de las voceras de los manifestantes indicó que recibieron una respuesta para garantizar las sesiones de este lunes, pero reclamó una solución definitiva para los pacientes que dependen de este tratamiento.
“Necesitamos la diálisis para vivir”, expresó la mujer, quien pidió la construcción de un nuevo edificio para atender a los pacientes renales.
La vocera también afirmó que, antes del fuerte sismo, la estructura ya presentaba condiciones que, a su juicio, no eran adecuadas para continuar prestando el servicio. “Caemos en urgencias y qué van a hacer, ¿dejarnos morir?”, cuestionó.
Otros pacientes respaldaron el reclamo y aseguraron que las condiciones del edificio eran motivo de preocupación desde hacía tiempo.
Reubican temporalmente las sesiones
El domingo, en conferencia de prensa, se informó que los 405 pacientes renales que reciben atención en el Hospital Santo Tomás podrían realizar sus sesiones de hemodiálisis este lunes 12 y martes 13 de octubre en otro pabellón del mismo centro hospitalario, que no resultó afectado por el terremoto del pasado viernes.
El ministro de Salud, Fernando Boyd Galindo, declaró a medios locales que los pacientes ya estaban recibiendo atención y atribuyó la situación a una desinformación.


