La educación artística de Panamá entra en una etapa de revisión. El Ministerio de Cultura abrió este mes mesas técnicas para revisar los planes de estudio, redefinir los perfiles de egreso y actualizar los métodos de enseñanza de las distintas especialidades que se imparten en los centros educativos e institutos bajo su administración.
El proceso alcanza áreas como música, danza, teatro, artes plásticas y folclore.
La revisión ocurre menos de dos años después de que 23 centros educativos e institutos de Bellas Artes y Folclore pasaran del Ministerio de Educación (Meduca) al Ministerio de Cultura, mediante la Ley 455 de 2024.
Con el traslado también cambiaron de administración los docentes, el personal administrativo, los presupuestos, los bienes y la infraestructura de estos centros.

El objetivo
Ahora el Ministerio de Cultura busca definir qué debe aprender un estudiante de arte y con qué herramientas debe salir de esos centros.
Las mesas técnicas reúnen a representantes de la Escuela de Artes Plásticas y Diseño, la Escuela Nacional de Danza, el Ballet Nacional de Panamá, el Instituto Nacional de Música, la Escuela Juvenil de Música, la Escuela de Teatro y la Escuela de Folklore. El propósito es adaptar la formación a las necesidades actuales y a las nuevas generaciones.
El proceso también pone bajo revisión el papel de los docentes. El ministerio ha planteado actualizar los métodos de enseñanza junto con los planes de estudio, lo que implica revisar no solo qué se enseña, sino también cómo se transmite ese conocimiento.
En noviembre de 2025, durante la transición de los centros, el ministerio ya había convocado a directores, docentes, especialistas y funcionarios de Cultura y Educación para definir la ruta del traspaso.
La estructura
Como se recordará, la Ley 455 establece que estos centros quedan bajo el Ministerio de Cultura, mientras que los títulos expedidos por los centros educativos mantienen el aval del Ministerio de Educación. Los institutos técnicos superiores, por su parte, son supervisados por la Universidad de Panamá.
El tamaño del sistema también cambió. La entidad informó que, tras la transferencia, la matrícula pasó de 3,700 a 8,453 estudiantes y que se habilitaron 3,580 cupos para cursos libres.
Ahora el reto será convertir las mesas técnicas en programas concretos, con perfiles de egreso, docentes preparados, recursos y fechas de implementación.
En su momento, cuando presentó ante la Asamblea Nacional el proyecto para trasladar las escuelas de Bellas Artes y Folclore del Meduca al Ministerio de Cultura, María Eugenia Herrera defendió la medida como algo más que un cambio administrativo.
La ministra sostuvo que dicho traspaso buscaba devolver estos centros al ámbito de Cultura y fortalecer la formación artística del país. “Este proyecto de ley no solo busca corregir un rumbo administrativo, sino proteger el corazón mismo de nuestra cultura artística”, dijo entonces ante el pleno.
Este cambio también tiene una dimensión presupuestaria. En 2026, el Ministerio de Cultura destinó $1.1 millones al programa de Educación Artística y mantiene otros $6.3 millones en cinco proyectos de infraestructura vinculados a centros de formación y cultura, entre ellos la restauración del Centro de Bellas Artes de Colón y obras en el Centro de Arte y Cultura Estelina Tejeira.
Para las autoridades culturales, la revisión de los planes de estudio definirá qué herramientas reciben los jóvenes en las escuelas de arte. No se trata solo de aprender una técnica, sino de desarrollar la creatividad y el pensamiento crítico, además de adquirir las capacidades para convertir una vocación en una carrera dentro del sector cultural.

