Era viernes, día en el que la periodista Roxana Muñoz comparte sus anécdotas con los lectores de su columna Por la sombrita.
Solo que esta vez no sería en las páginas de la revista semanal “Ellas”, de La Prensa, donde se publica desde 2007.
Lo iba a hacer de frente, cara a cara en la Feria del Libro de Panamá.
El punto de encuentro era el salón Chaquira de Atlapa a las 4:00 p.m. del 23 de agosto.
Roxana, editora de los especiales de Ellas, estaba lista en la mesa principal, esperando el inicio del acto en el que presentaría “Por la sombrita”, el libro.
A su izquierda estaba Ileana Pérez Burgos, editora de Ellas, y a su derecha, Álvaro Sarmiento, director de suplementos de La Prensa.
En el prólogo de esta obra, Pérez Burgos señala que Muñoz es “directa para decir las cosas, pero con tal tino en su tono de voz y empatía que no te duele cuando te cae la peña y te lleva a un mejor lugar. Es una guerrera a la hora de empujar el arado del trabajo y una esponja a la hora de aprender”.
EVENTO
Ahora regreso a la presentación del libro.
En el fondo estaba un enorme banner alusivo a los 30 años de existencia de la revista Ellas.
Presentaciones de rigor y los breves discursos quedaron atrás para dar paso a la interacción con la concurrencia.
Un hombre como de cinco décadas fue el primero en pedir la palabra.
Saludó a Roxana, al resto del público y dijo que desde que leyó por primera vez sus historias, las recorta y las guarda bajo el colchón, porque él también creció en el interior del país, uno de los ejes temáticos de Roxana, y cada viernes la columna le recuerda su infancia.
La revista se llama Ellas, pero también estamos “ellos”, bromeó el señor.
La periodista lo secundó y le compartió que los primeros cuatro compradores del libro fueron precisamente hombres.
“Hace tiempo quedó atrás eso de que la revista Ellas es solo para ellas”, concluyó.
Luego una docente tomó el micrófono para decir que eran un grupo de señoras que venían de Colón a la Feria del Libro, con el único propósito de conocer por fin a la persona que les hace comprar y esperar La Prensa cada viernes.
“La felicito, a veces el periódico tarda en llegar a la provincia y no podemos pensar en un viernes sin Ellas. ¡Nos falta algo!”, agregó.
El siguiente comentario fue de una lectora que confesó que cuando La Prensa llega a la casa y el calendario señala que es viernes, se forma un pleito por Ellas, y leer de primero Por la sombrita.
Otra simpatizante de la columna aseguró que cada texto la llenaba de añoranzas y también algo de pesar, porque sus hijos han crecido lejos del campo.
“La columna me ayuda a mostrarles cómo fue mi infancia en el interior”, dijo.
También se habló del gesto muy panameño de señalar usando la boca, de la flor de papo y de las series Juego de Tronos y Mi adorable Sam Soom, temas que han protagonizado los relatos de Roxana desde 2007, cuando nació Por la sombrita.
La autora asentía sonriente y agradecía el afecto de la comunidad lectora que ha cultivado.
Para finalizar la presentación, Roxana presentó a sus compañeras, el equipo que elabora la revista y a la “abuela” de Ellas, como se autodenomina la periodista María Mercedes Corró, subdirectora de La Prensa.

