ASTANA, Kazajistán (ANSA) - Un ingeniero mongol, deseoso de mejorar las condiciones de vida de sus compatriotas nómadas, hizo realidad el sueño de Hayao Miyazaki creando una versión voladora de la yurta, la clásica tienda de campaña de los pueblos que se desplazan por las estepas de Asia Central. Tabyldy Kaioupov trabaja en su propio "castillo vagabundo": un modelo de yurta capaz de levitar sobre el terreno siguiendo las manadas de ganado durante el período de transhumancia.La cúpula de la tienda, habitualmente protegida por una gruesa cubierta para protegerla de las inclemencias del tiempo, será llenada de helio y su mástil equipado con una hélice.Hueca y construida en aleación de aluminio, funcionaría como una cámara de vacío: una vez expulsado el aire, el conjunto se aliviana y puede levantar vuelo. Para posarlo sobre la estepa, basta volver a llenarlo de aire. "La yurta mide 314 metros cuadrados en el suelo y 28 metros de altura hasta la hélice. Es enorme, pero según mis cálculos una estructura más pequeña no conseguiría volar.Por el contrario, podríamos pensar incluso en un palacio volador", comentó Kaioupov a la prensa local. El peso total de la yurta es de tres toneladas, incluyendo el mobiliario, que está totalmente integrado a la construcción y asegura su capacidad portante.Una vez en el aire, la tienda será tal liviana que cualquier adulto podría desplazarla fácilmente como si fuera un globo, según su inventor. "Qué felicidad poder desplazar su campamento sin perturbar el sueño de su familia!", dijo Kaioupov, precisando que un molino de viento situado en lo alto del mástil permitiría brindar electricidad a los pastores.Otro progreso técnico son los baños biológicos, para transformar los excrementos humanos y animales en metano. Al mismo tiempo el ingeniero imaginó ubicar bajo la yurta una perforadora unida a un GPS, para identificar napas y extraer agua. La tienda voladora "no serviría solo a los pastores, sino también a los geólogos en prospección, a los pescadores, a los exploradores. Incluso podría instalarse en la ciudad, no tiene obligación de volar", agregó Kaioupov. La velocidad de vuelo debería alcanzar unos 20 kilómetros por hora, con una altura máxima de un metro. Y en teoría el dispositivo, que por ahora solo existe en una versión 3D en la computadora, no debería atemorizar al ganado.En cuanto al costo, aunque su construcción costaría unos 320 mil euros (394 mil 745 dólares), según el ingeniero los inversores que se arriesguen serán recompensados, ya que en el futuro la yurta voladora podría reemplazar a los aviones, los trenes y hasta los departamentos panorámicos.
Ingeniero proyecta yurta voladora para nómadas
La velocidad de vuelo debería alcanzar unos 20 kilómetros por hora, con una altura máxima de un metro. Y en teoría el dispositivo, que por ahora solo existe en una versión 3D en la computadora, no debería atemorizar al ganado.
19 ago 2012 - 06:28 PM