Luis Burón-BarahonaHace 8 añosLa fiesta duraba hasta entrada la madrugada. Aunque no era fiesta propiamente dicha. No había música moderna estridente, mucho menos bailoteo. Era gente recitando poesía, con una copa de vino en la mano, mientras el resto escuchaba; o una peña de canciones de cantautor, guitarra y voz, con mensajes revolucionarios.