La crónica de un negocio frustrado
Eliana Morales Gil / Juan Manuel DíazHace 2 añosDesde el lugar donde se escondía, un día antes del allanamiento a su casa, Rico Pineda llamó a Felita, la persona que le colabora con los oficios domésticos, y le dio instrucciones. Le pidió que, cuando la policía llegara y preguntara por él, dijera que estaban en la playa.