FRENTE AMPLIO TIENE TRES MANDATOS

Izquierda uruguaya frente a elecciones más difíciles en 15 años

Izquierda uruguaya frente a elecciones más difíciles en 15 años
Los candidatos presidenciales que encabezan las encuestas son Daniel Martínez, del Frente Amplio (Izq.

Los uruguayos se dirigen a las urnas el domingo, y la desaceleración del crecimiento pone en peligro la posibilidad de un cuarto mandato para Frente Amplio.

El partido de izquierda se enfrenta a su contienda electoral más difícil desde que ganó la presidencia y una mayoría en el Congreso en 2004, que utilizó para revivir un estado de bienestar de amplio alcance, pero costoso. Si bien el partido aún goza de niveles impresionantes de apoyo, más de media docena de partidos desde la extrema izquierda hasta la extrema derecha buscarán aprovechar el descontento de los uruguayos frente a una economía estancada, el alto desempleo y la delincuencia.

“El Frente Amplio seguramente perderá mayoría parlamentaria y va a ser más trabajosa la negociación”, dijo Rafael Porzecanski, director de la encuestadora Opción Consultores. “Ningún partido tiene la mayoría y su vez hay más partidos con los cuales negociar”.

Sin reelección presidencial consecutiva, Daniel Martínez, exalcalde de Montevideo, se postula para Frente Amplio. Sus promesas incluyen capacitar de nuevo a 400 mil personas y crear empleos mediante el apoyo a sectores clave donde Uruguay puede competir en la economía global.

Su rival más cercano, el exsenador Luis Lacalle Pou, del Partido Nacional de centroderecha, ha presentado planes potencialmente impopulares para recortar el gasto gubernamental superfluo a fin de restaurar las finanzas públicas y la confianza de los inversionistas.

Las encuestas muestran que Martínez recibirá la mayoría de los votos el domingo, pero no la mayoría absoluta de 50% más uno necesaria para evitar una segunda vuelta el 24 de noviembre que probablemente lo enfrentará contra Lacalle Pou.

Fuerte inversión

Uruguay ha evitado las crisis financieras y recesiones que se han apoderado de sus vecinos Argentina y Brasil. La economía no ha dejado de crecer desde 2003, lo que permite al gobierno realizar grandes inversiones en programas sociales, pensiones y atención médica.

Sin embargo, las envidiables tasas de pobreza y desigualdad de Uruguay se han traducido en déficits insostenibles que amenazan su acceso al crédito barato. El déficit general alcanzó 4.8% del PIB a fines de agosto, según datos del Ministerio de Economía y Finanzas, frente 0.9% en 2005.

Entretanto, parece que el crecimiento de este año llegará a un débil 0.5%. La tasa de desempleo alcanzó 9.1% a fines de agosto, frente a cerca de 7.1% cuando Tabaré Vázquez de Frente Amplio comenzó su segundo mandato presidencial en 2015.

Frente Amplio también ha tenido problemas para abordar el aumento de la delincuencia con una tasa de asesinatos que aumentó a 11.8 por cada 100 mil el año pasado, más del doble que en Estados Unidos. Solo 43% de los uruguayos terminan la escuela secundaria.

Inusualmente para una elección latinoamericana, las promesas de reducción del déficit han jugado un papel descomunal en la campaña presidencial, y los candidatos de la oposición convierten el tema en una de sus principales prioridades. Incluso Frente Amplio ha prometido reducir el déficit del sector público no financiero en dos puntos porcentuales.

El equilibrio de poder en el Congreso, donde se asignarán los 30 escaños del Senado y los 99 escaños de la Cámara Baja de manera proporcional, influirá en la segunda vuelta y en el objetivo declarado de Lacalle Pou de construir una coalición de gobierno con otros partidos de la oposición.

“El Frente Amplio votando cerca del 45% tiene buena probabilidad de ganar la segunda vuelta”, dijo Diego Luján, politólogo de la Universidad de la República. Eso también significaría que obtendría, “en función de la fragmentación del resto del sistema, mayoría parlamentaria al menos en la Cámara de representantes o en el Senado eventualmente”, agregó.

La votación es obligatoria para los 2.7 millones de votantes registrados en Uruguay. Las mesas de votación abren de 7:00 a.m. a 6:30 p.m. EDT y se espera que la Corte Electoral publique los resultados preliminares este domingo en la noche.

 

Reforma de seguridad a votación

Además de votar las fórmulas presidenciales, los uruguayos se pronunciarán por una reforma constitucional de seguridad que ha despertado polémica, en un país que registró un récord de homicidios en 2018 (414), con un alza de 45% respecto a 2017.

La reforma promueve la creación de una guardia nacional con efectivos militares en tareas policiales; la creación de la cadena perpetua "revisable" a los 30 años para delitos graves; penas más duras de prisión para homicidas y violadores, y la autorización de allanamientos nocturnos de hogares por orden judicial en caso de sospecha de ilícitos.

Aunque no la apoya ninguno de los candidatos presidenciales y ha sido objeto de una fuerte campaña en contra por parte de movimientos sociales, sindicatos y del oficialista Frente Amplio, según encuestas publicadas esta semana, entre 39 y 53 por ciento de la ciudadanía se declara favorable a la propuesta.

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